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James Cameron
     



 
  Nombre completo :
James Francis Cameron.
  Fecha y lugar de nacimiento :
16 de agosto de 1954, en Kapuskasing, Ontario (Canadá).
  Actividades previas :
se traslada junto a su familia a Niagara Falís donde transcurre su infancia y adolescencia; a los dieciséis años se desplaza a Brea, California, para matricularse en ciencias físicas en el Fullerton College; para costear sus estudios realiza labores de conductor de camiones y se emplea como mecánico; un corto realizado en régimen casero le procura un trabajo en la New World de Roger Connan; desarrolla el área de efectos especiales en Los siete magníficos del espacio (1980).
  Otras actividades :
guionista, productor, director artí­stico, montador y efectos especiales.
  Premios :
Oscar al Mejor Director por Titanic 1997); Oscar a la Mejor Película (Producción) por Titanic (1997); Oscar al Mejor Montaje por Titanic (1997); Nominado al Oscar al Mejor Director por Avatar (2009); Nominado al Oscar a la Mejor Producción por Avatar (2009), junto con Jon Landau; Nominado al Oscar al Mejor Montaje por Avatar (2009), junto con John Refoua y Stephen E. Rivkin.
  Otros datos :
casado v divorciado de Sharon Williams (1978-1984), de la productora Gale Anne Hurd (1985-1989), de la directora y guionista Kathryn Bigelow (1989-1991) y de la actriz Linda Hamilton (1997-1999)(hija: Josephine Archer); casada con la actriz Suzy Amis (2000)(hijos: los gemelos Claire y Quinn, y Elizabeth Rose); hermano mayor del técnico Mike Cameron; funda el estudio de efectos especiales Digital Domain; crea la compañía productora Liglitstorm Entertaimnent (1994); en marzo de 2012 baja al punto más pronfundo de la Fosa de las Marianas (11.000 metros) con el auxilio de un pequeño submarino bautizado Deepsea Challenger.
     
    Si existe un director capaz de competir con Steven Spielberg en el difícil equilibrio entre calidad artística y rendimiento en taquilla, probablemente el único sea James Cameron. El director canadiense ha sabido rentabilizar cada una de sus producciones hasta poder llevar a término su proyecto más ambicioso, y acaso uno de los mayores eventos de la historia del cine desde su concepción de megaespectáculo: Titanic. Ha sido un periplo cinematográfico complejo que arranca a principio de los ochenta con su asimilación en la factoria de Roger Corman en plena remodelación de plantilla y de propuestas. Un remake «galáctico» de Los siete magnificos (1961) le sirvió para familiarizarse con la técnica cinematográfica, a través de su presencia en la segunda unidad, y para conocer al compositor James Horner, asimismo prácticamente en debutante, que ha creado las partituras musicales adecuadas para Aliens, el regreso y Titanic, ambas nominadas al Oscar. No obstante, James Cameron pronto se desligó de la compañía de Corman, y después del impasse que supuso una secuela de Piraña (1979), emprendió una carrera ambiciosa confiando sobremanera en su formación polifacética y en su conocimiento de los efectos especiales, un campo en pleno desarrollo por lo que concierne a sus aplicaciones digitales. Cameron participaba de un concepto de scientific thriller que tenía en su impactante diseño visual sus mejores bazas. Terminator nació como una producción modesta que el tiempo acabaría por convertir en un título de culto para las nuevas generaciones y en una de las películas más taquilleras de la década. Las expectativas también se vieron superadas en una secuela de Alien: el octavo pasajero (1979), que cobraba un entidad propia y que le revelaban como un director-guionista en constante evolución, buscando nuevos campos de experimentación en los que recrear sus fantasías cinematográficas. A pesar del éxito obtenido en taquilla, Cameron acordó desvincularse de la serie Alien —que conoce hoy en día un total de cuatro títulos— para atender a nuevos retos profesionales. La aceptación de una propuesta como Terminator II: el juicio final, tenía como principal aliciente para Cameron la reconstrucción digital de escenarios y personajes con el auxilio de Stan Winston. Ambos fundarían la Digital Domain, un estudio que compite en el terreno de la tecnología cinematográfica, con la Industrial Light & Magic de George Lucas. La tendencia natural de Cameron a recrear mundos futuristas —asimismo constatable en sus trabajos como guionista para su ex esposa Kathryn Bigelow— ha sido interrumpida con Titanic, la recreación de un acontecimiento histórico que data de principios del siglo XX. Su labor previa en Abyss sirvió para aclimatarse a un espacio fisico —las profundidades marinas reconstruido en gigantescos sets— que comportaba extraordinarios problemas, pero que Cameron supo vencer. En Titanic, Cameron logra imponer una historia de amor sobre el artificio tecnológico-digital que reconstruye con suma fidelidad la catástrofe acaecida en el Atlántico Norte en abril de 1912. Un dato que descubre a un cineasta con una capacidad artística aún por explotar, como demuestra Avatar (2009) —revolucionaría y facinante propuesta digital que marcaría un hito en la taquilla a escala mundial—  y que asimismo había sorprendido con una cínica y satírica visión del mundo de los espías en Mentiras arriesgadas, su primera producción bajo el sello Lightstorm Entertainment.
   
     
   

El decálogo de James Cameron
I. UNA AMBICIÓN SIN LÍMITE... PRESUPUESTARIO 

A lo largo de sus casi treinta años involucrado en el negocio cinematográfico James Cameron ha experimentado un cambio espectacular en el manejo de la financiación para sus films. De su opera prima, contabilizada en miles de dólares, se ha pasado a los doscientos millones de dólares que ha costado su más reciente producción, Avatar. Cameron siempre anheló desenvolverse en macroproyectos que pudieran saciar su megalomanía, entendiendo la práctica cinematográfica como ese tren eléctrico de elevado coste al que se refería su admirado Stanley Kubrick. Pocos cineastas en activo presentan ese cuadro de «endiosamiento» como el canadiense, que le han llevado a tener una ambición sin límite... presupuestario. Después de la confección de Titanic (1997) para la que se precisó del concurso de dos majors —la Fox y la Paramount— todo parecía indicar que había tocado techo a nivel de presupuesto, pero Avatar ha supuesto un nuevo «no va más»...

II. CINE CON PRECEDENTES 

En mayor o menor medida toda película ejerce influencias sobre otras, lo que vulgarmente se llama «crea escuela», pero en James Cameron este fenómeno está muy acentuado. Ninguna historia ni premisa argumental del cine «cameroniano» parte de un elemento original. Así pues, Piraña 2  y Aliens representan sendas continuaciones de las cintas seminales dirigidas por Joe Dante y Sir Ridley Scott, respecivamente; Terminator recibió críticas de corresponderse con un plagio de varios cuentos salidos de la pluma del escritor de ciencia-ficción Harlan Ellison; Abyss mezcla astutamente la sci-fi de los años 50 con elementos de 2001: una Odisea del espacio (1968) y Encuentros en la Tercera Fase (1977); Terminator 2. El juicio final se corresponde con la segunda parte del film realizado por él mismo; el plot de Mentiras arriesgadas parte de un film francés, La totale, estrenada en España como Dos espías en mi cama y, por último, Titanic tiene escenas influenciadas de otras versiones cinematográficas anteriores que se hicieron sobre el célebre naufragio, entre las cuales destaca El hundimiento del Titanic (1958).

III. UNA COMPAÑÍA ESTABLE 

El realizador canadiense ha preferido rodearse de un equipo artístico recurrente, en el cual sabe que puede confiar plenamente y que puedieran aguantar sus «tiránicos» métodos de trabajo y sus prácticas «dictatoriales». En las fichas artísticas de sus siete realizaciones hasta la fecha aparecen los nombres de Linda Hamilton  (dos películas: sendos Terminator), Arnold Schwarzenegger (tres películas: los dos Terminators y Mentiras arriesgadas), Michael Biehn (otras tres: Kyle Reese en Terminator, el cabo Hicks en Aliens y el teniente Coffey en Abyss), Jenette Goldstein (tres: soldado Vasquez en Aliens, madre adoptiva de John Connor en Terminator 2 y una madre que ocupa la tercera clase en Titanic), Lance Henriksen (tres: el ex marido de Anne en Piraña 2, el agente de policía Vukovich en Terminator y el androide Bishop en Aliens) y Bill Paxton, el que más, con cuatro performances bien distintas (el punk que vemos al principio de Terminator, el soldado Hudson en Aliens, Simon en Mentiras arriesgadas y Brock Lovett en Titanic).

IV. LA MUJER AUTOSUFICIENTE 

La predilección de James Cameron por utilizar en sus ficciones un determinado tipo de mujer que comulga con sus ideas personales es un fenómeno infrecuente en el cine contemporáneo. Cameron presenta a la mujer como un ser luchador, aguerrido, independiente, abnegado, de convicciones fuertemente arraigadas y personalidad arrolladora, con las complejidades y contradicciones propias de todo ser humano,James Cameron dirige a su ex esposa Linda Hamilton en la primera entrega de "Terminator". convirtiéndose en una de las fijaciones más importantes de su cine y en un elemento que está presente, en mayor o menor medida, en cada una de sus películas. La pletórica mujer «cameroniana» incluye una variedad de matices que deben analizarse con más atención, con cierta profundidad, pues a las evidentes cualidades de fortaleza física, se deben añadir, entre otras, el hecho de «ver» el entorno físico de manera diferente que los demás personajes, y de poseer una clarividencia única, superior que los demás personajes de la ficción no poseen. Cualidades éstas verdaderamente significativas a la hora de entender el verdadero significado y el alcance de la mujer «cameroniana» y la diferencia de estatuto existente entre la mirada femenina y la masculina.

V. LA MATERNIDAD AMENAZADA 

Al carecer de aprecio por el mundo placentero que proporciona el estado del bienestar —Rose De Witt (Kate Winslet) aborrece la alta sociedad y no está dispuesta a aceptar un matrimonio de conveniencia para salvar económicamente a su familia en Titanic; Helen Tasker (Jamie Lee Curtis) en Mentiras arriesgadas se marchita lentamente bajo el peso de una vida conyugal anodina y monótona— la auténtica causa por la que vale la pena luchar es la descendencia, sea una niña adoptada por obligación (Aliens), un hijo que será el futuro salvador de la humanidad en su lucha contra la tiranía de las máquinas (Terminator 2), o simplemente el hijo natural (Piraña 2). Todos ellos se enfrentan a una amenaza exterior, ante el cual responden con una fiereza absoluta, en contradicción con el ideal de la feminidad comúnmente entendida. Esta particularidad no impide la «exteriorización» de fuertes sentimientos para con el ser amado: la manera en que Ripley lava la cara sucia de la pequeña Newt en un momento de tranquilidad, o el momento de contenida emoción que se muestra en la sentida confesión de John Connor al Terminator sobre la figura de su padre en Terminator 2. Este recuerdo lo llevan siempre consigo, y son capaces de rememorarlo a la perfección incluso ochenta y seis años después de que sucedieran los hechos, como en el caso de Titanic en relación al personaje de Rose deWitt.  

VI. EL «DESCENSO A LOS INFIERNOS» 

El tema del «descenso a los infiernos» (con este término tan abstracto se alude a un submundo, inferior en el plano físico, lleno de peligros: un infierno figurado) tiene una presencia obsesiva en el cine de James Cameron, como lugar que reconduce la acción a un dinamismo espectacular y, como descenso, constituye un acto catártico y liberador de toda la tensión emocional acumulada: casi se intuye que es el hábitat natural de la mujer «cameroniana».
Una gran fuerza física y una inagotable energía aparecen como factores esenciales de este «descenso». A tal efecto, a veces se utiliza armamento diverso —Piraña 2 y Aliens— pero también despojados de todo elemento superfluo —Abyss y Titanic— con la misión de rescatar al ser amado, dejando un mundo seguro en la superficie, que aparece como una salvación y un posible recogimiento, para a continunación aventurarse hacia un infierno metafórico, sea éste un barco sumergido lleno de peces asesinos (Piraña 2), un subnivel de una estación de procesamiento en un lejano planeta, infestado de letales extraterrestres (Aliens) o unos camarotes inferiores totalmente inundados de agua de un transatlántico (Titanic). Por todo ello, James Cameron tiene en los espacios subacuáticos uno de sus platós recurrentes.

VII. EL PELIGRO TECNOLÓGICO Y LA AMENAZA NUCLEAR 

La catástrofe (técnica, científica, nuclear…) es presentada en el cine de James Cameron como producto de la ignorancia del hombre sobre el poder de la tecnología que se encuentra a su disposición. El hecho de que la red de ordenadores que forman el sistema de defensa estratégico (en teoría, creado para proteger a la humanidad de los ataques enemigos de otras partes del mundo) sea el desencadenante de la casi total aniquilación de la raza humana en Terminator y que la confianza depositada en la perfección técnica y el supuesto carácter insumergible del Titanic —no por azar también un prodigio tecnológico que se consideró definitivo—, nos conduce a la conclusión que el cine de James Cameron alerta constantemente del peligro tecnológico.

VIII. LA ICONOGRAFÍA MILITAR 

Cameron incluye el ejército y sus derivados —los marines en Aliens, la navy en Mentiras arriesgadas— con la misión específica de dar apoyo al objetivo que persigue el «héroe». De esta forma, visualizamos la escena de Ellen Ripley aleccionado en el manejo de un rifle de asalto en Aliens o apropiándose de un Harrier de la Navy para rescatar a su hija en Mentiras arriesgadas. En este contexto paramilitar se localiza la maldad relativas a siniestras corporaciones industriales que persiguen oscuros objetivos: el Club Elysium en Piraña 2; la Cyberdyne Systems en Terminator; la Weyland-Yutani Corp. en Aliens. Incluso podemos hablar de cierta maldad o, cuanto menos, negligencia en la White Star Line, en Titanic, por la evidencia de construir un barco sin los suficientes botes salvavidas y, con ello, haber ocasionado la muerte de más de mil quinientas personas.
Asimismo, la temática militar está presente en ciertos movimientos y gestos de los personajes civiles, como si la autoridad con la que el director rueda sus películas se traslade a la ficción indicando que bajo estos parámetros se puede obrar de manera correcta sin necesidad de que semejante acciones puedan tildarse de reaccionarios. Así pues, el primer oficial del Titanic, Murdoch, antes de pegarse un tiro hace el saludo militar cuando la situación en la cubierta del barco se torna insostenible; o Newt se pone el casco de uno de los marines y, acto seguido, esboza un saludo militar en Aliens.

IX. EL SALTO TEMPORAL POR FUNDIDO ENCADENADO 

Quizá influenciado por el preámbulo de 2001, una odisea del espacio, Cameron utiliza frecuentemente el recurso cinematográfico del fundido encadenado, creando saltos en la línea temporal del relato con unas funciones específicamente cinematográficas y unos fines claramente dramáticos. No hay complacencia en el efecto estético de la búsqueda de un encadenado resuelto con elegancia —aunque muchos lo sean: el rostro de Ripley se funde con la imagen del globo terráqueo al principio de Aliens; la imagen del Terminator vigilando el escondite por la noche se funde con la misma imagen a la mañana siguiente en Terminator 2—, sino que se nos muestra de manera eminentemente visual un posible (Terminator) o seguro (Titanic) estado futuro de la totalidad de las cosas que conforman el entorno físico en el que se mueven los protagonistas.
Los saltos temporales por fundido encadenado comprenden muchos de los grandes e indelebles momentos del cine de James Cameron. Por ejemplo, el instante en Terminator en que Reese observa desde un coche una excavadora cuando está en 1984: sus ruedas nos trasladan mediante fundido encadenado a las ruedas de un vehículo de asalto de las máquinas del 2029. De tal suerte, esta figura cinematográfica nos sirve para penetrar en los pensamientos de otro personaje: cuando Reese y Sarah están bajo el puente, en su frenética y desesperada huida del Terminator, el primero le explica qué significa vivir en el futuro; entonces Sarah parece compartir con él por que a través de un fundido encadenado de su cara casi dormida se entra a la visualización de la vida en las cuevas postnucleares del futuro. Sin embargo, en Titanic el tiempo pasado, a diferencia del de Terminator, es inasible, inmutable, y sólo puede «materializarse» bajo las formas de un relato cinematográfico, aunque Cameron también acudirá en Titanic al fundido encadenado en varias ocasiones.

X. LA MÚSICA EN EL CINE DE JAMES CAMERON 

El concepto de gran espectáculo que Cameron quiere repercutir sobre sus producciones sin duda tiene justa correspondencia con la concreción de las bandasEl compositor James Horner. sonoras de las mismas. Tanto en las partituras escritas por James Horner (Aliens, el regreso, Titanic) como por Brad Fiedel (las dos primeras entregas de Terminator y Mentiras arriesgadas) se advierte este efecto grandilocuentecon la creación de temas que enfatizan la acción, ejercen de subrayados sobre el carácter aguerrido, vigoroso del héroe de turno. Pero estas atmósferas de tintes épicos —más encarada hacia el sonido electroacústico en el caso de Fiedel; más tendente hacia el sinfonismo por lo que concierne a Horner— suelen convivir con pasajes intimistas en los que aflora un leit motiv de aires melódicos que encontraban su particular aderezo en Titanic en forma de canción servida por la voz de Celine Dion (My Heart Will Go On). En esta línea se sitúa Abyss, un score compuesto por Alan Silvestri que demuestra la capacidad de Cameron por leer a nivel musical las necesidades de un determinado film, sacrificando lo suntuoso en aras a dar cabida a una secuencia musial sutil, estática en ocasiones, en armonía con ese mundo en silencio que se presenta a centenares de metros bajo la superficie marina.•  
   
     
argumentista  : 2015    Terminator: Genisys   [ Terminator: Génesis ]
productor  : 2012    Cirque du Soleil: Worlds away   [ Cirque du Soleil: Mundos lejanos 3D ]
productor  : 2010    Sanctum   [ El santuario ]
director-prod. y guionista  : 2009    Avatar   [ Avatar ]
productor  : 2005    The Lost Tomb of Jesus   [ La tumba perdida de Jesús ]
productor  : 2002    Solaris   [ Solaris ]
intérprete  : 1999    The Muse   [ La musa ]
director-prod. y guionista y montador  : 1997    Titanic   [ Titanic ]
guionista  : 1995    Strange Days   [ Días extraños ]
director-prod. y guionista  : 1994    True Lies   [ Mentiras arriesgadas ]
productor  : 1991    Point Break   [ Le llaman Bodhi ]
director-prod. y guionista  : 1991    Terminator II: Judgment Day   [ Terminator 2: el juicio final ]
intérprete  : 1990    Dreams   [ Los sueños de Akira Kurosawa ]
director y guionista  : 1989    The Abyss   [ Abyss. El secreto ]
guionista  : 1988    Alien Nation   [ Alien Nación ]
director y argumentista y/o guionista  : 1986    Aliens   [ Aliens, el regreso ]
guionista  : 1985    Rambo: First Blood, Part II   [ Rambo II: Acorralado ]
director y guionista  : 1984    The Terminator   [ Terminator ]
consultor técnico  : 1982    Android   [ Androide ]
colaboraciones varias  : 1981    Escape from New York   [ 1997: rescate en Nueva York ]
diseñador de producción  : 1981    Galaxy of Terror   [ La galaxia del terror ]
director  : 1981    Piranha II: Flying Killers   [ Piraña II: los vampiros del mar ]
diseñador de producción  : 1980    Battle Beyond the Stars   [ Los siete magníficos del espacio ]