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David Lynch
     



 
  Nombre completo :
David Keith Lynch.
  Fecha y lugar de nacimiento :
20 de enero de 1946, en Missoula, Montana (Estados Unidos).
  Actividades previas :
su etapa infantil transcurre en Sandpointe y Spokane, Idaho; estudia un año en la Corcoran School of Arts, en Boston; ingresa en la Pensylvania Academy of Fine Artsde Filadelfia (1965); trabaja como asistente de una tienda y como ingeniero; exhibe su primer trabajo experimental, 6 Men Getting Sick (1967); realiza dos cortometrajes, The Alphabet (1968) y The Grandmother (1970), que le ayudan a encontrar financiación para su primer largometraje de larga gestación, Cabeza borradora (1973-1976).
  Otras actividades :
productor, guionista, montador y técnico de sonido.
  Premios :
Palma de Oro del Festival de Cannes a la Mejor Película por Corazón salvaje (1989) y por Una historia verdadera (1999); Nominado al Oscar al Mejor Director por Terciopelo azul (1986) y por Una historia verdadera (1999).
  Otros datos :
casado y divorciado de Peggy Lynch (1967-1974) (hija: la director Jennifer Lynch), de Mary Fisk (1977-1987) (hijo: el actor Austin Lynch), y de la productora montadodora y guionista Mary Sweeney (2006-2007) (hijo: Riley Lynch); casado con a actriz Emily Stofle (2009); convive y se separa de la actriz Isabella Rossellini (1985-1991).
     
    Trazar un perfil de la vida y la obra de David Lynch no resulta nada fácil. No obstante no parece admitir demasiadas dudas que gran parte de las inquietudes o de la particular visión del mundo de Lynch se encuentran concentradas en su infancia y adolescencia. David Lynch viajó a lo largo y ancho del norte de los Estados Unidos con su família. Una experiencia errática que se tradujo en una indefinición en sus objetivos. Después de un periplo por Europa con el afán por convertirse en pintor, Lynch pasó por una etapa prosaica —fue vendedor, portero, aprendiz— hasta que ingresó en la Pensylvania Academy of Fine Arts. Aquellos años le facultaron para desarrollar su capacidad creativa que se trasladó al campo del audiovisual con la elaboración de un par de cortometrajes y su primer largometraje —Cabeza borradora— una especie de calidoscopio experimental que se ha reveldado en la pieza clave a descubrir por los estudiosos del artista de Montana. El acceso a una producción importante le vino dada por Mel Brooks, quien pese al recelo inicial, intuyó que era el realizador idóneo para El hombre elefante, una excelente recreación en blanco y negro de una época y un espacio —el Londres victoriano de principios del siglo XX— en la que se desarrolla una extraña pero fascinante historia de amor imposible entre John Merrick (John Hurt), un individuo que padece una grave malformación congenita, y una dama de la aristocracia británica (Anne Bancroft). La apuesta de la Brooksfilm obtuvo como efecto a corto plazo ocho nominaciones a los Oscar, para posteriormente alcanzar la categoría de clásico dentro del cine contemporáneo. A partir de entonces, las películas firmadas por David Lynch se han erigido en un acontecimiento cultural, en una experiencia, más que en una simple visión de un film. A pesar de la negativa acogida que se dispensó a Dune —mastodóntica adaptación de la voluminosa obra de Frank Herbert en la que desfilaron directores como Ridley Scott antes de que Lynch se hiciera cargo de la misma— Dino De Laurentiis le volvió a confiar la dirección en Terciopelo azul, posiblemente uno de sus proyectos más personales, que le valió ganarse una legión de incondicionales por todo el mundo y conocer a Isabelle Rossellini, la que sería su esposa durante un breve período. Asimismo, la hija de Ingrid Bergman intervendría en su siguiente film, Corazón salvaje, una road-movie violenta y llena de sarcasmo que le reportaría la Palma de Oro del Festival de Cannes. Ese mismo año comenzaba a emitirse Twin Peaks (1989), la singular serie de la que dirigió el capítulo piloto y en la que intervino como actor en diversos episodios. Desde entonces, el autor de Cabeza borradora se ha sentido atraído por la producción al financiar Nadja (1995, Michael Almereyda) y Mi obsesión por Elena (1993), haciendo posible el debut cinematográfico de su hija Jennifer. Una operación saldada con un estrepitoso fracaso, al igual que Twin Peaks: Fire Walk With Me, que retomaba personajes y situaciones del guión inicial de la serie creada por Mark Frost y el propio David Lynch. Carretera perdida, protagonizada por Bill Pullman y Patricia Arquete,recuperaría para la gran pantalla el nombre de David Lynch tras seis años de silencio. Sin la concepción abstracta y anticonvencional de Carretera perdida y Mulholland Drive, Lynch ofrecería entre ambas producciones una obra maestra como Una historia verdadera, en la que muestra una vez más una sabia utilización del sonido directo y al mismo tiempo nos descubre un excelso narrador provisto de una caligrafía sencilla. Una historia, pues, que se adecúa perfectamente en esta crónica en torno a un viejo agricultor (Richard Farnsworth) que decide visitar a su hermano mayor enfermo (Harry Dean Stanton) —empleando una segadora como transporte— y que serviría para volver a situar a su máximo artífice entre los cineastas más singulares y fascinantes del cine norteamericano contemporáneo.
   
     
   

LOS CORTOS DE DAVID LYNCH
 
Por Joaquín Vallet Rodrigo

Características DVD: Contenidos: Six men sick, The alphabet, The grandmother, The amputee, The cowboy and the frenchman, Premonition following an evil deed / Menús interactivos / Acceso directo a escenas / Introducción de David Lynch a cada uno de los cortometrajes / Película en blanco y negro/Color / Libreto fotográfico en su interior. Formato: Pal, 1.33:1, 4:3. Idiomas:  Inglés. Subtítulos: Castellano. Duración: 97 mn. Distribuidora: Versus Entertainment. Fecha de lanzamiento: 27 de noviembre de 2008. 

SIX MEN GETTING SICK (1966) (4’)
Sobre una pantalla seis cabezas enferman y, posteriormente, vomitan con el único acompañamiento sonoro de una sirena de ambulancia. La primera obra acometida por David Lynch se realizó cuando el cineasta tenía veinte años y estaba todavía estudiando Bellas Artes resultando un producto, en cierta manera, artesanal y de clara intención provocadora. No es una pieza que pueda valorarse ateniéndonos a criterios convencionales, sino una experiencia sensorial de un minuto de duración que reflexiona sobre la condición orgánica del individuo y en la que los aspectos cualitativos resultan directamente dependientes del resto de la filmografía de David Lynch. Una especie de declaración de intenciones sobre los derroteros heterodoxos que tomaría su obra restante, cuya extrema sencillez solo es equiparable a su enrarecimiento formal.
THE ALPHABET (1968) (4’)

Si bien el mundo de las pesadillas es un elemento imprescindible en la filmografía de Lynch, pocas veces puede haber tenido un significado más directo que con este cortometraje realizado en 1968. Basado, directamente, en un sueño de la sobrina de Peggy Lynch (su esposa por aquel entonces), el cineasta retrata una serie de elementos tan básicos en el aprendizaje humano como las letras del alfabeto o las notas musicales que verán transformado su cometido, convirtiéndose en factores deformantes de la esencialidad humana. Elementos monstruosos cuya endémica repetición acaba por transmutar al ser humano abocándolo a un cosmos preconcebido sin que tenga la más mínima posibilidad de elección. Es la inmersión involuntaria en la forzada armonía social lo que acaba por estimular los miedos, de los que el abecedario se convierte en el símbolo más evidente. Radical en su mensaje y muy sólido a nivel cinematográfico, con una poderosa combinación de imágenes reales y animadas, The alphabet es un subyugante cortometraje que abre la íntima relación existente entre el mundo de las pesadillas y el estilo cinematográfico de David Lynch.

THE GRANDMOTHER (1970) (34’)

The Grandmother es la semilla de la que, años después, surgirá la opera prima de David Lynch, Cabeza borradora. De los muchos elementos que acaban por hermanar ambas propuestas, sobresale uno por encima de todos: una visión destructiva, apocalíptica por momentos, del núcleo familiar tradicional que el cineasta trata con una agresividad absoluta, la cual incrementará en su primer largometraje. Asimismo, hay otros dos aspectos comunes que resultan imprescindibles de señalar a la hora de zambullirse en ésta arriesgada propuesta fílmica. Por un lado, el protagonismo de un chico cuya inocencia (en contraste con la violencia de sus progenitores) se halla perfectamente retratada por el cineasta mediante la indumentaria (sempiternamente vestido con un traje negro; sus padres, por el contrario, llevan desastrados y viejos ropajes) y la constante expresión de abatimiento. Éstos detalles son perfectamente equiparables al Henry de Cabeza borradora. Un ser retratado en toda su simplicidad que vive una existencia pesadillesca dentro de los propios muros de su casa y que, al igual que el chico protagonista de The grandmother, la solemnidad de su vestuario incentivará el aura de lasitud en la que ve abocada su existencia. Por otro lado, la estructura de éste cortometraje será la adoptada por Lynch a lo largo de gran parte de su periplo fílmico, incluyendo la última de sus películas, Inland Empire: un primer tercio abstracto y angustioso, que introduce al espectador en el exacto clima que dominará la totalidad del film, varía drásticamente en el ecuador del mismo donde Lynch comienza a plantear elementos netamente narrativos (muy a pesar de sus singularidades) que dinamitará en el tercio final mediante una conclusión que adquiere los modos y maneras iniciales. Una especie de círculo concéntrico donde los aspectos argumentales (relacionados con un cierto deseo de lógica) no son más que factores ilusorios que se devanecen en finales abiertos y tenebrosos. Todo ello ya se encuentra planteado en The grandmother, convirtiendo éste pequeño film en un título trascendental para la posterior carrera del cineasta.
THE AMPUTEE (1973) (9’)

Realizado mientras intentaba retomar el rodaje de Cabeza borradora (momentáneamente suspendido por problemas económicos), The amputee es un cortometraje escrito en una noche y realizado en vídeo con el fin de testar la calidad de dos sistemas distintos. Rodado en plano secuencia y con voz en off, el film desprende una extraña inquietud por la inteligente utilización de los dos conductos básicos de los que se vale: la imagen, distante y sucia, a lo que ayuda sobremanera la especial textura de los primitivos sistemas videográficos, y un texto deliberadamente elíptico e hipnótico que es recitado con un poso de rencor que añade nuevas aristas al conjunto. No se trata de una pieza equiparable al resto de su producción debido, sobre todo, a la extrema precariedad de medios con los que está realizada. Sin embargo, las sensaciones que desprende ya hacen ver el asentamiento definitivo del estilo de David Lynch.
THE COWBOY AND THE FRENCHMAN (1988) (26’)

Éste cortometraje de casi media hora de duración se creó para un programa de la televisión francesa titulado Los franceses vistos por… en el que, además de Lynch, colaboraron otros cineastas. En este caso, no se trata de un film realizado con las limitaciones con las que el cineasta trabajó en los primeros años de su carrera sino, por el contrario, una pieza de producción relativamente holgada y con actores de renombre. The cowboy and the frenchman pone en evidencia uno de los aspectos que más desapercibidos pasan cuando se analiza la obra del autor de Terciopelo azul: el soterrado sentido del humor que se encuentra presente en un buen número de sus películas y que, aquí, quiso situar en primer término ofreciendo todo un desfile de tópicos que atañen tanto al pueblo estadounidense como, lógicamente, al francés. Muy a pesar de estas encomiables intenciones, lo cierto es que The cowboy and the frenchman no funciona al nivel de otras realizaciones del cineasta, perdiéndose en un tercio final incongruente y bastante torpe (el baile en el corral) y abocando el resultado final a una ramplonería de todo punto insólita en un autor como David Lynch.
PREMONITION FOLLOWING AN EVIL DEED (1995) (52´´)

Con el fin de celebrar el centenario del nacimiento del cinematógrafo, David Lynch se integró en un proyecto colectivo consistente en la realización de un cortometraje de 55 segundos y sin sonido que se rodaría con las cámaras originales que emplearon los hermanos Lumière a finales del S. XIX. El resultado es una pieza inclasificable, extraña y enigmática. Una suerte de borrador de un film completo que rinde un emocionado homenaje a las películas de ciencia-ficción de los años cincuenta mediante las líneas argumentales más socorridas del género (invasión extreterrestre, investigación policial) y unas bases formales de un blanco y megro metalizado que sirve como anclaje en sus intenciones referenciales. Resulta ciertamente complicado valorar una minúscula película de apenas un minuto de duración, sin embargo, hasta el más rápido y sencillo plano de los cinco que componen Premonition following an evil deed muestra la sólida personalidad cinematográfica de un director que, en 1995, se hallaba en una de las etapas creativas más brillantes de toda su carrera.

LYNCH (ONE)
 
Por Antoni Peris i Grao
Características DVD: Contenidos: Menús interactivos / Acceso directo a escenas / Fotomontaje de Lodz / Pilot / Lynch (one) trailer / Blue green / Work / What’s Myspace? / Floor sander / Lynch (one) trailer 2 / Lynch (one) trailer 3.  Formato:  4/3 1.33:1. Idiomas:  Inglés. Subtítulos: Castellano. Duración: 125 mn. Distribuidora:  Versus Entertainment. Fecha de lanzamiento: 27 de mayo de 2009. 

EXTRAS: Lynch contiene una serie de extras que amplían material ya presente en el documental. Cabe destacar Lodz, una amplia serie de excelentes fotografías tomadas en fábricas abandonadas durante la preproducción de Inland empire y Blue Green, una serie de escenas de un niño corriendo por las fábricas retocadas digitalmente en postproucción.consiguiendo un ambiente muy inquietante.
SINOPSIS: Entrevistas informales y comentarios de David Lynch durante la preproducción de Inland Empire en torno a sus ideas sobre el arte y la creación.
COMENTARIO: Aquel artilugio mágico al que llamamos cine nació hace más de un siglo y fue creando su propio imperio gracias a las artes de genios como David W. Griffith, Friedrich W. Murnau, Serguéi Eisenstein, Charles Chaplin, Carl Th. Dreyer, John Ford, Yasujiro Ozu u Orson Welles. Hace dos años otro genio llamado David Lynch renueva el cine dinamitándolo mediante Inland Empire (2006). Esta obra maestra abre un nuevo camino artístico, un cine abstracto, cine de sensaciones y de argumentos etéreos que confundieron y desesperaron a muchos y nos entusiasmaron a otros.
   En Lynch un conjunto de fans del cineasta trata de recrear precisamente su proceso creativo. Punteando con una leve pero afortunada banda sonora y un excelente trabajo de cámara digital, muy aproximado al tono visual empleado por el cineasta de Montana, el director (o el equipo) de este documental se esfuerzan por poner en escena las claves del ideario y del cine de David Lynch. Pero éste se revela como un ogro. Y no sólo por las escenas (harto moderadas) en que se queja de sus colaboradores, sino por que devora a sus hijos. La grandiosidad y la complejidad de David Lynch y su obra no se pueden captar desde un punto de vista formalmente tan sencillo, tan clásico, como balckANDwhite construyen. Lynch, película, se revela como un largometraje documental que debería haberse quedado en corto vistas sus limitadas miras. Es, no obstante, un valioso documento para los fans de David Lynch. Tanto por poder ver su desesperación creativa al hallarse en punto muerto en la construcción, en el la preproducción, de Inland Empire, como por sus ilustrativos comentarios acerca de su vida y su filosofía. Así, Lynch nos ilustra como el director este marcado tanto por su infancia en la zona rural como por su juventud en zonas urbanas y salvajes de Filadelfia. Su referencia a que toda ciudad americana es siempre perfecta pero de que pervive la sensación de que hay siempre un hormiguero inmenso que crece bajo sus pies, lanzando continuamente al exterior criaturas amenazadoras se corresponde con el mal oculto, subyacente bajo la normalidad, de prácticamente todas sus películas. Las anécdotas violentas que cuenta facilitan entender de dónde proceden escenas de acción tan dramáticas como absurdas que encontramos en sus cintas, de Terciopelo azul (1986) a Twin Peaks (1989), de Corazón Salvaje (1990) a Carretera perdida (1996). Asimismo merece la pena valorar sus declaraciones, basadas en experiencias de meditación, acerca de que el arte nace de la combinación del corazón y la mente y de que sólo se puede crear en una situación de bienestar, no en estados de angustia o depresión.
   Posiblemente blackANDahite y su equipo se lo pasaran en grande con Lynch; estoy convencido que aprendieron mucho durante el rodaje (es interesante ver sus referencias a la simplicidad de una cámara que no considera la mejor pero si más manejable y útil para sus propósitos, permitiéndole avanzar en la calidad con recursos más económicos). Cuanto menos, la fotografía parece preludiar, o prolongar Inland Empire. Pero ahora a los amantes del cine de Lynch nos hace falta una nueva obra del director para saciar el hambre abierta con este aperitivo.•
   
     
director-prod. y guionista y técnico de sonido y montador  : 2006    Inland Empire   [ Inland Empire ]
director y guionista y técnico de sonido  : 2001    Mulholland Drive   [ Mulholland Drive ]
director y guionista  : 1999    The Straight Story   [ Una historia verdadera ]
director y guionista  : 1996    Lost Highway   [ Carretera perdida ]
productor y intérprete  : 1995    Nadja   [ Nadja ]
intérprete y director y guionista  : 1992    Twin Peaks: Fire Walk with Me   [ Twin Peaks: Fuego, camina conmigo ]
director y guionista  : 1990    Wild at Heart   [ Corazón salvaje ]
director  : 1988    Les Français vus par
intérprete  : 1988    Zelly and Me
director y guionista  : 1986    Blue Velvet   [ Terciopelo azul ]
director  : 1984    Dune   [ Dune ]
director y guionista  : 1980    The Elephant Man   [ El hombre elefante ]
director-prod. y guionista y montador y director de fotografía  : 1976    Eraserhead   [ Cabeza borradora ]
   
     
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Editorial: Cátedra.
Colección: Signo e Imagen / Cineastas nº 70.
Autor: Quim Casas.
Fecha de publicación: 2007.
286 pp. 11,0 x 18,0 cm. Incluye obra fílmica y televisiva, y
bibliografía.
 

COMENTARIO
(Por Frederic Soldevila): El largometraje Terciopelo azul (1986) y la serie de televisión Twin Peaks convirtieron a David Lynch en una figura muy popular en los años ochenta, pese a que su obra se ha mantenido siempre al margen de lo establecido, ahondando en mundos oscuros e inquietantes a partir de tramas, situaciones y personajes de lo más reconocible. Desde los tiempos independientes de Cabeza borradora (1976) hasta la era digital de Inland Empire (2006), Lynch ha diseñado algunas de las páginas más perversas y originales del cine contemporáneo. Influenciado por las vanguardias europeas, la pintura de Francis Bacon y Edward Hopper, la estética industrial, de El mago de Oz y el pop de los años sesenta, Lynch ha abordado también otras disciplinas —fotografía, pintura, escultura, diseño, cómic, música, publicidad y la creación en internet— con resultados totalmente afines a su imaginario fílmico.
   Después del estreno de la críptica Inland Empire, la veterana Ediciones cátedra, con sede en Madrid, entrega este David Lynch, con el ya número 71 de su famosa colección Signo e Imagen/cineastas, obra del siempre ponderado y analítico Quim Casas. Tras una obertura, llamada Presentación y modo de empleo, en el cual el autor anticipa las características del libro (análisis de todas las facetas artísticas de David Lynch, como cine, pintura, fotografía, televisión, música, publicidad, escultura, etc .. análisis que se efectuará en la primera parte, renacimiento del artista renacentista),  sigue un segundo capítulo dedicado a recopilar las declaraciones de David Lynch (sobre cine, historia, escritura, sonido, música, técnica, color, pintura, etc..). Una cronología y el amplio capítulo obra fílmica y televisiva abren la segunda parte, más voluminosa, de la obra, dedicada al análisis Inland Empire, el ultimo experimento filmico de David Lynch (de espaldas), defendido en un extenso comentario analitico a cargo de Quim Casas.de la grandiosa obra fílmica de David Lynch. Es muy básico en lo referente a Twin Peaks (en palabras del autor para eso hay otros libros), pero profundiza en aspectos poco o nada tratados en otros libros como las series On the air, Hotel Room o en las otras facetas de Lynch como pintor, fotógrafo o músico. Además trata la última obra del director, Inland Empire, en 15 amplias páginas de prosa clara y aplicada, en la cual no asoma ni lo disonante ni lo superficial, que confirman las notables virtudes de este esmerado volumen.
Un libro imprescindible para todo seguidor de Lynch, en lo que se refiere a las ediciones en español de escritos sobre el director. Ya no es sólo que a día de hoy sea el más actualizado, sino que se trata también de un libro que, como ya ha quedado dicho, abarca todas sus facetas, proponiendo un recreativo recorrido que va desde la pintura hasta los collages biológicos, pasando por el mobiliario, la fotografía, spots publicitarios, tiras cómicas, música, o proyectos de TV fallidos, a los que se les dedica especial atención.
Quim Casas, el crítico de cine español más afín al cine de Lynch, vierte sus opiniones personales en ocasiones muy puntuales, con lo cual estamos ante un libro con un carácter bastante objetivo, pero en todo caso de discurso sólido y convincente, bien hilvanado, y en el que se ahonda tanto en las referencias del director (con énfasis en las pictóricas), como en las influencias que ha ejercido, en mayor o menor medida, sobre otras obras cinematográficas. En cuanto a los defectos, ciertamente parcos, quizás se puede echar en falta una mayor extensión en los capítulos pertenecientes a cada película, pero de nuevo hay que decir que es un libro muy recomendable sobre la figura de David Lynch.•