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Noches en la ciudad
Sweet Charity
     
    Director (es) : Bob Fosse
    Año : 1969
    País (es) : USA
    Género : Musical
    Compañía productora : Universal Pictures
    Productor (es) : Robert Arthur
    Guionista (s) : Peter Stone
    Guión basado en : la comedia musical de Neil Simon, Dorothy Fields y Cy Coleman, a su vez basada en el guión de "Las noches de Cabiria" (1957) de Federico Fellini, Tullio Pinelli y Ennio Flaiano
    Fotografía : Robert Surtees en Panavision y Technicolor
    Director (es) artistico (s) : Alexander Golitzen, George C. Webb
    Coreografía : Bob Fosse
    Decorados : Jack D. Moore
    Vestuario : Edith Head
    Maquillaje : Bud Westmore
    Música : Cy Coleman
    Montaje : Stuart Gilmore
    Sonido : Waldon O. Watson, William Russell, Donald Pierce, Len Peterson
    Ayudante (s) de dirección : Douglas Green
    Duración : 148 mn
   
     
    Shirley MacLaine
Sammy Davis Jr
Ricardo Montalbán
Paula Kelly
Alan Hewitt
John Wheeler
Chita Rivera
Stubby Kaye
Dante Di Paulo
John Craig
Suzanne Charn
Richard Angarola
Alfred Dennis
Buddy Lewis
David Gold
   
   
    A pesar de que hasta la fecha Charity Hope Valentine tan sólo ha conseguido un puesto de bailarina en el Fandango Ballroom, un local de escaso prestigio situado en un barrio marginal de Nueva York, aspira a que cambie su suerte y pueda ver cumplimentados sus sueños, ya sea en el terreno sentimental como en el laboral. Así pues, después de que su pareja actual, Carlie, un gángster que oficia de gigoló, se ensañe con ella hasta el extremo de estar a punto de caer desde un puente del Central Park, Charity tiene la oportunidad de redimirse de su fatalidad cuando conoce a un actor italiano llamado Vittorio Vitale. El apuesto intérprete transalpino la invita a bailar en un local nocturno para posteriormente ir a su lujoso apartamente.
   
   
   

EL DULCE PORVENIR DE CHARITY HOPE
 
Por Christian Aguilera
En el año que Robert Fosse (1927-1987) y Gwen Verdon (1925-2000) se conocieron en el curso del rodaje de Damn Yankees (1958) —codirigida por Stanley Donen y Geore Abbott—, el uno ejerciendo de coreógrafo y ella asumiendo uno de los roles protagonistas de la función, la 29 edición de los premios instaurados por la Academia de las Artes y de las Ciencias CinematográfGwen Verdon y Bob Fosse.icas distinguió a Las noches de Cabiria (1957) con la estatuilla dorada a la Mejor Película de Habla No Inglesa. A tenor de ir acumulando nominaciones de la Academia —un total de doce a lo largo de su andadura profesional, Oscar® honorífico al margen—, el director y coguionista de la cinta, Federico Fellini, iría ganando repercusión mediática, siendo al cabo uno de los cineastas europeos de referencia para colegas instalados en la hacienda estadounidense con (ciertas) ínfulas autorales. Neil Simon, buen conocedor de la producción cinematográfica europea que llegaba a salas alternativas —en versión original subtitulada— de Nueva York, su ciudad de residencia, reparó en el contenido de Las noche de Cabiria y, al cabo, resultó ser la semilla de una obra teatral musical que vio la luz sobre los escenarios el 29 de enero de 1966 en el Palace Theatre. Lo hizo bajo el título Sweet Charity, en alusión al personaje principal femenino, el de una corista que trabaja en espectáculo de baile en la ciudad de Nueva York y que toma algunos rasgos del personaje de Cabiria, encarnado por la esposa de Federico Fellini, Giulietta Massina. Otro binomio actriz-director —Fosse y Verdon, casados en 1960— tomó carta de naturaleza, a propósito de la puesta en marcha del montaje escénico de Sweet Charity, cuyas más de seiscientas representaciones en un intervalo de menos de un año y medio auguraba un “trasvase” al medio cinematográfico al medio plazo.
 
Autorías compartidas
 
   Guionista antes que productor, a Robert Arthur se le confió por parte de la Universal el mando de las operaciones de la que, a todas luces, sería su última gran aportación al cinematógrafo: la adaptación al celuloide de Sweet Charity. Familiarizado con las denominadas comedias de los «teléfonos blancos», Arthur supo de la necesidad que Universal contratara los servicios de una estrella emergente, Shirley MacLaine, asumiendo el papel que años atrás había recaído en Verdon. La propia MacLaine sintió la necesidad que Fosse la dirigiera dado su escaso background en el campo de la comedia musical. Hasta esa fecha únicamente había contabilizado una incursión en el género con Can-Can (1960). El rodaje empezó a materializarse en 1968, dejando patente el elevado grado de (auto)exigencia de Fosse, metódico y perfeccionista a partes iguales, que trabajaba a partir del libreto escrito por Peter Stone —el «puente» entre el film orquestado por Fellini y la plasmación en imágenes librada una docena de años más tarde—, un hombre de la «casa Universal» desde que había firmado un contrato con la major a raíz de la puesta en funcionamiento de Charada (1963). Observadas en perspectiva, Sweet Charity responde a un lejano eco —a nivel argumental y narrativo— en relación a Noches en la ciudad. Al margen de la emulsión utilizada y de la noción al musical a la que se acoge la cinta dirigida por Fosse, apenas quedan consignadas en la «versión» de 1969 un par de pasajes parejos al film dirigido y coguionizado por Fellini, esto es, la secuencia en que Charity es invitada a subir al lujoso vehículo del millonario latin lover Vittorio (Ricardo Montalbán) tras un episodio de desencuentro con su supuesta novia, una mujer de escultural belleza —Ursula (Barbara Bouchet)—. La otra secuencia que guarda ciertas concomitancias entre sendos films razona sobre la relación entre Vittorio y Charity en la mansión del primero, dejando a las claras lo caprichoso del comportamiento de un millonario que busca amparo en la compañía femenina con la intención de saciar su vanidad y hedonismo.
    A finales de los años sesenta el género musical experimentaba, de nuevo, un repunte del que, sin duda, se benefició Sweet Charity, cuyo estreno estuvo previsto para la primavera de 1968 —se llegó a realizar una preview por aquella fechas en Boston— pero que acabó siendo su puesta de largo casi un año más tarde. En este hiato Universal acordó «hinchar» a 70 mm —en línea con el formato empleado por la oscarizada Oliver (1968), La leyenda de la ciudad sin nombre (1969) o Muchas gracias, Mr. Scrooge (1970)--, potenciando así la labor del diseño de producción, el diseño de vestuario —obra de la legendaria Edith Head— y la coreografía ideada por el propio Fosse, a la que no faltaban las sugerencias o las indicaciones de Gwen Verdon. Una figura «en la sombra» de una producción que encuentra en la música creada por Cy Coleman —su aportación a la composición para cine se reduce básicamente a su vínculo profesional con Sidney Lumet (Power, Buscando a Greta, Un lugar en ninguna parte)— y letras de Dorothy Fields uno de sus principales baluartes a la hora de poner en valor una función cinematográfica que ha resistido a las embestidas del paso del tiempo.
Al ser rodada (parcialmente) en escenarios naturales de la ciudad de Nueva York, Sweet Charity deja sentir la influencia de una coyuntura sociocultural en que tuvo cabida el movimiento hippie. Elementos consustanciales a una época que Neil Simon dejaría (consciente o inconscientemente) filtrar en su libreto, y que en su «traducción» al universo cinematográfico nos resulta tarea imposible disociar a Shirley MacLaine del personaje epónimo, en un registro intepretativo que expresa fragilidad, ternura y emotividad, en la medida que su periplo —repleto de vaivenes, de contratiempos— crea empatía en el espectador. Todo ello observado a través del filtro de un cameraman de las sólidas prestaciones de Robert Surtees, a quien se le privó de manera extraña de una nueva nominación —recibió un total de dieciséis a lo largo de su trayectoria profesional— al Oscar®, en una tesitura similar a la experimentada por Fosse, quien debió esperar cuatro años en ser retribuido con una estatuilla dorada por su desempeño tras las cámaras en Cabaret (1972).•
   
     
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Características DVD: Contenidos: Menús interactivos / Acceso directo a escenas / Final anternativo / Trailer / Noches en la ciudad: Del escenario a la pantalla / Diseño de vestuario de Edith Head: El arte de la exageración. Formato: Widescreen 1.78:1. Idiomas: Castellano, Inglés, Francés, Alemán e Italiano. Subtítulos: Castellano, Inglés, Francés, Alemán, Italiano, Árabe, Danés, Holandés, Finlandés, Griego, Hebreo, Noruego, Portugués, Ruso, Sueco y Turco. Duración: 148 mn. Distribuidora: Universal Pictures.

 

   
       
   

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