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Rojo atardecer
The Journey
     
    Director (es) : Anatole Litvak
    Año : 1959
    País (es) : USA
    Género : Drama
    Compañía productora : Alby Pictures para Metro-Goldwyn-Mayer
    Productor (es) : Anatole Litvak
    Productor (es) asociado (s) : Lee Katz
    Guionista (s) : George Tabori
    Fotografía : Jack Hildyard
    Director (es) artistico (s) : Werner Schlichting, Isabella Schlichting
    Maquillaje : Eric Allwright, David Aylott
    Música : Georges Auric
    Montaje : Dorothy Spencer
    Sonido : Kurt Schwarz, John Cox
    Ayudante (s) de dirección : Gerry O'Hara
    Duración : 126 mn
   
     
    Ron Howard
Jason Robards Jr.
Yul Brynner
Anouk Aimée
Deborah Kerr
Robert Morley
E. G. Marshall
Anne Jackson
Gérard Oury
David Kossoff
Kurt Kasznar
   
   
    Budapest, 1956. Un grupo de viajeros provenientes de diferentes países intentan abandonar la ciudad, la cual está ocupada por el ejército soviético. Las catorce personas son retenidas en un hotel y sus pasaportes confiscados. El grupo se halla bajo la responsabilidad del Mayor Surov, quien comienza a sospechar que uno de los viajeros es, en realidad, un húngaro que lucha contra la invasión soviética. Éste, en efecto, es Paul Kedes, quien se halla herido bajo el cuidado de su amante, Diana Ashmore, una bella mujer inglesa de la que se enamora Surov. El grupo pronto empieza a vislumbrar el peligro de ocultar a Kedes y comienzan a plantearse el delatarlo al ejército.
   
   
   

KERR-BRYNNER:
UN «REENCUENTRO» FALLIDO
 
Por Joaquín Vallet Rodrigo
Anatole Litvak es el caso característico de un cineasta completamente subordinado a los sistemas de producción de los estudios en los que trabajó, aunque poseedor de una gran habilidad para adaptarse a géneros y exigencias económicas. Dicha capacidad le llevó a facturar excelentes melodramas como El cielo y tú (1940), tensos thrillers como Voces de muerte (1948), quizá, su obra maestra, y un ejemplo paradigmático de tratamiento psicológico y crítica institucional en Nido de víboras (1948), uno de los films más arriesgados del cine estadounidense de los años cuarenta. Si algo se le pueden achacar a las piezas de Litvak es, quizá, un exceso de pretensiones que, sobre todo, cuando no se ven correspondidos por un guión de cierta entidad, acaban pasándole factura. De ahí que su filmografía no haya estado valorada en su justa medida ya que, hasta sus piezas más brillantes, poseen puntuales ramalazos en forma de ínfulas que, aunque no son perjudiciales para el conjunto, sí hacen ver el talón de Aquiles del cineasta. Rojo atardecer se presenta como una película que evidencia drásticamente los elementos menos favorecedores de las formas de Litvak, en un conjunto sin duda tremendamente irregular, donde los aciertos parciales no cubren la insatisfacción que produce el resultado final.
La película parte de un guión escrito por George Tabori, quien se había responsabilizado de los libretos de películas como Yo confieso (1952), de Alfred Hitchcock, o la infravalorada (y excelente) Thunder in the East (1952) de Charles Vidor, que guarda ciertos puntos en contacto con Rojo atardecer, más allá de la presencia de Deborah Kerr al frente del reparto. Sin ningún género de dudas, Litvak y Tabori eran los más indicados para llevar a cabo una historia de estas características, debido, básicamente, a la nacionalidad rusa del director y a la húngara del guionista. No obstante, pronto todo ello se revela insuficiente para mantener a flote una película lastrada por una serie de circunstancias. Primero que nada, la influencia de Casablanca (1942) se hace notar de manera excesiva. No solo en el planteamiento de un triángulo amoroso, sino en la constante espera que tienen que soportar el resto de personajes, inmersos en una situación y un marco geográfico «de paso». Sin embargo, a diferencia de la obra maestra de Michael Curtiz, el conflicto amoroso nunca llega a funcionar, pareciendo superficial y un tanto forzado. El personaje de Jason Robards queda arrinconado de la trama con excesiva facilidad y la atracción entre Deborah Kerr y Yul Brynner se concibe de manera excesivamente ambivalente, incidiendo en la «tragedia» del Mayor y desvirtuando por completo el rol femenino. Tampoco los personajes secundarios adquieren mayor entidad. Incluso el de Robert Morley se desaprovecha en exceso dejando al margen todas las posibilidades que podía haber ofrecido.
   Otro de los problemas de Rojo atardecer corresponde a su errónea estructura. El film queda dilatado en exceso, alargando innecesariamente muchas de las secuencias que lo componen (la cena entre Brynner y dos de sus soldados con los viajeros retenidos) y, por consiguiente, provocando que el ritmo se resienta. Es aquí donde Litvak muestra los inconvenientes de su exceso de pretensiones, ya que da la impresión de querer filmar el melodrama bélico «definitivo», sin percatarse de que el guión de Tabori no compone una historia novedosa, sino que recoge una serie de lugares comunes para intentar darles un poso de psicología superficial. Ante ello, Rojo atardecer descansa, casi en exclusiva, en el carisma de sus intérpretes. Y aquí sí que el film resulta irreprochable, aunque no lleguen a salvar por completo el conjunto. Yul Brynner compone un soldado ruso con toda la fuerza y el carácter que siempre caracterizó a este extraordinario actor, apareciendo como el corazón del film y dotándolo, asimismo, de una humanidad más vinculada a la composición del intérprete que a las características literarias del personaje. Deborah Kerr hace lo propio con el suyo, aunque la frialdad de la Diana Ashmore a la que da vida acabe afectando su propia actuación.
   Más que un film de situaciones o personajes, Rojo atardecer acaba resultando un film de actores, ya que éstos se convierten en la auténtica razón de ser de una obra no especialmente lograda, aunque perfecta para recrearse en el buen hacer de quienes se sitúan ante la cámara para dar vida a personajes imposibles.•
   
     
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Características DVD: Contenidos: Menús interactivos / Acceso directo a escenas / Filmografías. Formato:   16:9 . Idiomas:  Castellano  e Inglés Subtítulos: Castellano. Duración: 126 mn. Distribuidora:  Ida Films. Fecha de lanzamiento: 21 de abril de 2010. 

   
       
   

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