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City of Ember: En busca de la luz
City of Ember
     
    Director (es) : Gil Kenan
    Año : 2008
    País (es) : USA
    Género : Fantástica
    Compañía productora : Playtone/Walden Media
    Productor (es) : Gary Goetzman, Tom Hanks, Steve Shareshian
    Productor (es) ejecutivo (s) : John D. Schofield
    Compañía distribuidora : On Pictures
    Guionista (s) : Caroline Thompson
    Guión basado en : en el libro de Jeanne Duprau
    Fotografía : Xavier Pérez Grobet, en Color
    Diseño de producción : Martin Laing
    Director (es) artistico (s) : Jon Billington, James Foster, Ashleigh Jeffers
    Decorados : Celia Bobak
    Vestuario : Ruth Myers
    Maquillaje : Sallie Jaye, Vera Mitchell
    Música : Andrew Lockington
    Montaje : Adam P. Scott, Zach Staenberg
    Montaje de sonido : Will Files, Stephen P. Robinson
    Sonido : Peter Lindsay, Gary Summers
    Efectos especiales : Daniel Craemer, Eric Durst, Kit West
    Ayudante (s) de dirección : Patrick Clayton
    Duración : 95 mn
   
     
    Saoirse Ronan
Harry Treadaway
Tim Robbins
Bill Murray
Martin Landau
Toby Jones
MacKenzie Crook
Marianne Jean-Baptiste
Liz Smith
Mary Kay Place
   
   
    Ember es una extraña ciudad construída bajo el subsuelo en la que no entra la luz solar. La única fuente de iluminación que posee el lugar se debe a un conjunto de farolas que ofrecen claridad artifical durante doce horas diarias. Muy a pesar de ello, los habitantes de Ember han vivido feliz y prósperamente a lo largo de los dos siglos de existencia de la ciudad hasta que, repentinamente, las farolas comienzan a fallar. Ante el temor de que se dé un apagón generalizado y Ember quede sumida en la más absoluta oscuridad, una joven de trece años, Lina y su amigo Doom decidirán adentrarse en las Regiones Desconocidas, un sitio inhóspito en el que nadie se ha atrevido a poner el pie y que se encuentra en el mismo límite de la ciudad.

Enlace página web del film ⇒  www.cityofember.com

   
   
   

LA CIUDAD DE LOS NIÑOS PERDIDOS
 
Por Christian Aguilera
En su ensayo Mundo escrito y mundo no escrito Italo Calvino reflexiona en el breve capítulo titulado Personajes y nombre que «se podría hacer una historia de la literatura (o al menos del gusto literario) considerando tan sólo el nombre de los personajes» (1). En esa clasificación hipotética que baraja el escritor transalpino, Jeanne DuPrau hubiera pertenecido al grupo de aquellos que tienden «hacia nombres que, aun no significando nada directamente, tienen un poder evocador, son una especie de definición fonética de sus correspondientes personajes y una vez adheridos a éstos ya no se los puede separar, se convierten en una sola cosa». Con su novela Car Trouble (2005), DuPrau hace de la singularidad del nombre y apellido de su protagonista, Duff Pringle, un elemento más de integración de un universo propio que escapa del realismo, que tendrían continuidad en los personajes que se dan cita en su tetralogía recién concluida consagrada a la ciudad de Ember. Además del título que inaugura la serie, City of Ember, que data de 2003, se han publicado The People of Sparks (2004), The Prophet of Younwood (2006) —a modo de precuela—y Diamond of Darkhold (2008). Con una clara disposición a que el presumible éxito de la traslación a la gran pantalla de la novela seminal abra las puertas a adaptar el resto de los títulos de la serie, a corto o medio plazo, City of Ember representa, pues, una apuesta que va más allá de un puntual estreno, que en el caso de nuestro país se produce en el marco de las fiestas navideñas.
   Precisamente, al entorno de esta celebración que acontece a finales de año resiguiendo el calendario por el que nos guiamos se idearía Pesadilla antes de Navidad (1993), en la que Caroline Thompson firmaría su segundo guión cinematográfico tras la oportunidad que le brindó Tim Burton en Eduardo Manostijeras (1990). A partir de entonces, Thompson no se ha despegado de un concepto de producción que prime la recreación de un mundo visto a través de una mirada infantil, siempre servido a partir de originales literarios escritos por mujeres: Anne Sewell para Black Beauty (1994); Getrude Davis Lintz para Buddy (1997) y Jeanne DuPrau para el título que nos ocupa, City of Ember. Por consiguiente, en pura lógica cabe señalar que la autoría de este film computa más en el debe de Thompson que en el de su director Gil Kenan, sin descuidar la presencia de Tom Hanks en el apartado de productor, a tenor de algunas cuestiones que más adelante advertiremos.
   Es evidente que Kenan no ha sido impermeable a la hora de dejarse llevar por ciertas soluciones visuales en la creación de la ciudad de Ember, además de cierto enfoque a la hora de planificar secuencias. El atractivo de un film como City of Ember, a los ojos de los aficionados al fantástico, estriba en la sucesión de elementos reconocibles en otros films del género, en especial la creación de una imaginería visual que, en su primera parte, se formula muy cercana a los films dirigidos por Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro Delicatessen (1991) y La ciudad de los niños perdidos (1994). Un título, este último, que encajaría en la definición de unos personajes principales, Doon Harrow (Harry Treadway) y Lina Mayfleet (Saoirse Ronan), que se sienten «cuerpos extraños» en una comunidad de seres que practican un fundamentalismo religioso al albur de los dictados de un alcalde, el Sr. Cole (Bill Murray), que tras su disfraz de edil se esconde un tipo mezquino que persigue el lucro personal. Seres que no encajan en ese «mundo feliz» que se sustancia bajo tierra y que presenta su particular galería de «disidentes» de la realidad cotidiana —el inventor Barrow Loris Harrow (un desaprovechado Tim Robbins); la cuidadora del invernadero Clary (Marie-Jeanne Baptiste)— y otros que contemplan el resto de sus días sin la esperanza de volver a ver la luz del día —el viejo fontanero Sul (Martin Landau), atacado de narcolepsia—.  Casi desde los primeros fotogramas se adivina el curso que tomarán los acontecimientos, pivotando el relato sobre dos chicos que tratan de escapar de una realidad que les ahoga a diario. Kenan recurre al montaje en paralelo para buscar el efecto, ya entrado en el ecuador del film, de unir los destinos de ambos. A estas alturas del metraje, City of Ember abandona el «espejismo» que había supuesto concretar unas imágenes tomando como referentes los primeros films señalados del dúo Jeunet-Caro y con algunos resabios al cine de Terry Gilliam. En este caso, la influencia del ex miembro de los Monty Python se revela en City of Ember en relación a Brazil (1985) —sobre todo en lo relativo a concretar unos decorados que no guardan las habituales proporciones entre humanos y objetos, y en el empleo de grandes angulares (cuando Lina descubre el «escondite» de Cole)— y Las aventuras del barón Munchausen (1988), en el que el personaje encarnado por Eric Idle hace, al igual que Linda Mayfleet (traducible como «pies flotantes»), de la velocidad su principal característica física. A partir de aquí, City of Ember se formula en un terreno que remite a aquellas producciones de aventuras de los años ochenta, cuyos protagonistas de corta edad se enfrentaban a una particular odisea en pos de un objetivo que, en el film dirigido por Kenan, no es otro que alcanzar la superficie. Un carrusel de imágenes que en su tramo final dejan un regusto de dejà vú, con algún que otro guiño a las giant movies servidas por «Mr. Big» Bert I. Gordon, y en el que Kenan se ha dejado llevar por la sugerencia de su productor, Tom Hanks, de hacer de un escenario de Polar Express (2004) —el que concierne a la vagoneta que transita por rutas terrestres con un diseño al estilo Roger Dean—uno de los espacios que se integran en el clímax del film. Esta disposición visual, sumada a la música con ecos de Bruce Broughton provoca un efecto que podría convocarnos a pensar más que City of Ember estamos ante una City of Amblin por lo que concierne, en concreto, a su segunda mitad, aquella que despeja cualquier duda sobre el público al que va destinado, con la presunción que será, como apuntábamos, el primero de una serie de títulos surgidos a partir de la obra literaria de Jeanne DuPrau. No en vano, bajo el manto de la Amblin —en coalición con ImageMovers de Robert Zemeckis—se auspició el debut de Gil Kenan en el campo del largometraje, Monster House (2006), en el que quedaba a las claras que la sombra de Spielberg sigue siendo demasiado alargada para una generación de directores de nuevo cuño surgidos a ambos lados del Atlántico.
 
 

(1)  Mundo escrito y mundo no escrito de Italo Calvino. Editorial Siruela. Madrid, 2006.
   
   
     
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Características DVD y BD: Contenidos: Menús interactivos / Acceso directo a escenas / Comentarios / Galería fotográfica. Formato: Panorámica 1:85:1, 16:9. Idiomas: 1.080 p. Idiomas:  Castellano, Inglés, Catalán y Euskera. Subtítulos: Castellano. Duración: 95 mn. Distribuidora: Divisa Red. Fecha de lanzamiento: 22  de mayo de 2013.  

   
       
   

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