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Winchester 73
Winchester 73
     
    Director (es) : Anthony Mann
    Año : 1950
    País (es) : USA
    Género : Western
    Compañía productora : Universal Pictures
    Productor (es) : Aaron Rosenberg
    Compañía distribuidora : Delta Films S. A (Reposición)
    Guionista (s) : Borden Chase, Robert L. Richards
    Guión basado en : la historia de Stuart N. Lake
    Fotografía : William Daniels
    Director (es) artistico (s) : Nathan Juran
    Decorados : Russell A. Gausman, A. Roland Fields
    Vestuario : Yvonne Wood
    Maquillaje : Bud Westmore
    Música : Joseph Gershenson
    Montaje : Edward Curtiss
    Sonido : Leslie I. Carey, Richard DeWeese
    Duración : 92 mn
   
     
    James Stewart
Shelley Winters
Dan Duryea
Stephen McNally
Millard Mitchell
Charles Drake
John McIntire
Jay C. Flippen
Will Geer
Rock Hudson
Tony Curtis
   
   
    Lin McAdam, un hombre de mediana edad, trata de vengar la muerte de su padre. El único dato certero que conoce sobre el asesino de su progenitor, es que el arma utilizada es un Winchester modelo 1873. Se trata de un modelo muy apreciado, ya que tan sólo existen algunas unidades en todo el medio Oeste. Sin embargo, la perseverancia de Lin McAdam por cumplir su objtetivo, le conduce a encontrar el arma, y por consiguiente, a los presuntos criminales. Pero ésta pasará por diversas manos —traficantes de armas, soldados, indios— hasta de recaer en las de Dutch Henry, el hermano de Lin McAdam. Convertido en un forajido de la ley, Dutch Henry tiene previsto atracar el banco de la localidad donde se ha instalado temporalmente Lin. Éste aprovecha el vacío de poder que se ha generado en el pueblo para autoproclamarse sheriff y, de esta forma, proceder a la detención de su hermano.
   
   
   

UN WESTERN CON McGUFFIN
 
Por Tomás Fernández Valenti
El relato «Big Gun», de Stuart N. Lake —autor en el que John Ford se inspiró parcialmente para realizar Pasión de los fuertes (1946)—, se encuentra en la base de Winchester 73, producción de la Universal y primer western de Anthony Mann comprendido dentro de una serie de memorables películas —Horizontes lejanos, Colorado Jim, Tierras lejanas, El hombre de Laramie— que tienen en común la participación del actor James Stewart en el papel protagonista, y en al menos otras dos de ellas —Horizontes lejanos y Tierras lejanas— la del productor Aaron Rosenberg y el guionista Borden Chase, quien firma aquí el guión junto con Robert L. Richards. Por más que, además, comparte con los dos anteriores westerns de su director, La puerta del diablo y Las furias, su adscripción al blanco y negro (en lo que puede volver a verse esa herencia de su labor en el cine negro de serie B que ya hemos mencionado), casi podemos considerar Winchester 73 la primera película de plena madurez de su autor.
El planteamiento dramático de Winchester 73 recuerda, salvando las distancias, el de un curioso melodrama de Julien Duvivier titulado Seis destinos (1942), donde se narraban las vivencias por separado de una serie de dispares personajes que tienen en común la posesión de un chaqué en circunstancias independientes entre sí. Pero el film de Mann no tiene el carácter episódico del de Julien Duvivier, antes al contrario lo que plantea son las relaciones que se dan entre una serie de personajes que en un momento dado poseen un arma, un winchester modelo 1873, el cual actúa como excusa instrumental —a modo de mcguffin hitchcockiano— dentro de un relato unitario. Ese rifle excepcional, perteneciente a una serie limitada y literalmente sin precio, es el detonante de una cadena de violencia en torno al cual gira el conflicto de los personajes, como siempre en Mann figuras ambiguas, condicionadas por la dureza de su existencia.
    El arranque de Winchester 73 es uno de los mejores del cine de su autor. Lin McAdam (James Stewart) y su amigo Johnny Williams (Millard Mitchell) llegan a Dodge City. El famoso sheriff Wyatt Earp (Will Geer) les conmina a entregarle sus colts, pues en el pueblo está prohibido llevar armas de fuego. El ambiente distendido de estas primeras escenas (Lin y Johnny están contentos de haberse parado a descansar, el pueblo está en fiestas y hasta el temible sheriff Earp, aun exigiéndoles que se desarmen, les trata con absoluta cordialidad) se rompe de una manera brusca, y muy física, en el momento en que entran en el saloon para beber: Lin pasa cerca de una mesa donde hay hombres jugando a póker y se fija en uno de ellos, quien le devuelve la mirada; inmediatamente, Lin hace ademán de desenfundar su revólver, olvidando que ha entregado la cartuchera al sheriff, y ese otro hombre, Dutch Henry Brown (Stephen McNally), se pone de pie de un salto y hace exactamente el mismo gesto, sin recordar asimismo que va desarmado. El grado de animadversión entre ambos queda de este modo perfectamente dibujado.
Sin embargo, por más que el enfrentamiento entre Lin y Dutch sea uno de los ejes del relato, el mismo no se limita a girar alrededor de éste, sino que amplía su campo de acción mediante la introducción de nuevos personajes, todos ellos con un nexo en común: la posesión de ese winchester modelo 1873 convertido como ya hemos señalado en una excelente excusa dramática gracias a la cual Winchester 73 lleva a cabo un sorprendente recorrido por muchas de las principales convenciones y arquetipos del género, casi a modo de compendio. Primero serán Lin y Dutch quienes competirán entre sí en un concurso de tiro cuyo ganador se hará con el winchester, en una extraordinaria secuencia en la que no se sabe qué es más admirable, si la magnífica labor de los actores, el refinado sentido del montaje o la sutilidad del dibujo del odio entre Lin y Dutch. El primero ganará el torneo, pero más adelante el rifle le será robado a traición por Dutch.
    Sin embargo, luego será este último quien lo perderá a las cartas con Joe Lamont (John McIntyre); más adelante, el rifle pasará a manos del jefe sioux Young Bull (un insólito Rock Hudson), tras haber matado y arrancado la cabellera a Lamont; después de que Lin mate a Young Bull, en el curso de una escaramuza en la que también se involucra un pelotón del ejército al mando del sargento Wilkes (Jay C. Flippen), el winchester irá a parar a Steve Miller (Charles Drake), quien está viajando en compañía de Lola Manners (Shelley Winters), una mujer a la que Lin ha visto siendo expulsada de Dodge City por su «mala fama»; luego, el rifle le será arrebatado a Steve por el forajido Waco Johnny Dean (Dan Duryea), con el cual el primero tiene tratos, quien se lo devolverá momentáneamente a Dutch; y finalmente, el arma regresará a las manos de Lin, pero tan sólo después de que haya matado a Waco, cuando éste intentaba asesinarle por la espalda, y a Dutch, al que ha venido siguiendo desde Dodge City y al cual acorrala a tiros en una montaña, en una secuencia sin música y con una planificación tan violenta como la situación que muestra.
Winchester 73 es un magnífico ejemplo del talento de Mann para convertir cada gesto, cada mirada, es un caudal de sugerencias, y de qué modo integra ese potencial dramático en el contexto de una dramaturgia muy personal, trabajada en función del contenido del plano. Como sabremos cerca del final, Lin y Dutch son hermanos, y si el primero quiere matar al segundo es porque antes este último asesinó a su propio padre por la espalda. No es ésta la única pincelada trágica en un film que está lleno de ellas: el dibujo del personaje de Dutch, que como apuntara José María Latorre «pierde en el concurso de tiro, pierde jugando a las cartas, su atraco se ve frustrado y, finalmente, pierde la vida en el enfrentamiento con su hermano ¡Difícilmente puede hallarse un villano tan desdichado en la historia del “western”!» (en su crítica Un rifle y un deseo; «Dirigido por», núm. 124, abril 1985, pág. 45); el retrato de Lola, la cabaretera a la que, tras haber sido expulsada de Dodge City y ver asesinado a su prometido Steve a manos de Waco, tan sólo el amor de Lin (un inadaptado, como ella) salvará de la soledad más absoluta; el dibujo de la avaricia de todos aquellos que, en un momento u otro, ansían la posesión del winchester a cualquier precio (véanse los cruces de miradas anhelantes entre Waco y Steve, cuando el primero le implora al segundo que le venda ese rifle tan preciado, o ese momento en que Waco devuelve el winchester a Dutch con la poco disimulada intención de quitárselo a la primera ocasión…) •       
   
     
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Características DVD: Contenidos: Menús interactivos / Acceso directo a escenas /  Entrevista con James Stewart / Tráiler original. Formato: Full Frame 1.33:1. Idiomas:  Castellano, Ruso, Italiano e Inglés, Subtítulos: Castellano, Inglés, Italiano, Danés, Finlandés, Noruego y Sueco. Duración: 89 mn. Distribuidora: Universal Pictures. 

   
     
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Editorial: Dirigido.
Colección: Programa doble nº 4.
Autor: Samuel R. César.
Fecha de publicación: 1994.
160 pp. Rústica. 12,5 x 19,7 cm. Incluye estudio El silencio de los corderos.
   
       
   

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