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Terence Fisher
     



 
  Fecha y lugar de nacimiento :
23 de febrero de 1904, en Londres (Inglaterra).
  Fecha y lugar de defunción :
18 de junio de 1980, en Londres (Inglaterra).
  Actividades previas :
accede al mundo del cine como técnico de los Shepherd Bush Studies; ingresa en la nómina de auxiliares de montaje de la British Films (1933); oficia de montador durante un largo periodo (1936-1947) para posteriormente pasar a desarrollar labores de director (1948).
  Otras actividades :
guionista, montador, auxiliar de montaje y productor.
  Otros datos :
funda la compañía cinematográfica Delta Films Productions (1955), junto con Francis Searle, y la Terence Fisher Productions.
     
    Difícilmente ningún realizador como Terence Fisher represente con mayor tino el espíritu de la emblemática compañía británica Hammer Films. Entendida sobre la base de una relación de fidelidad cultivada a los largo de una veintena de años, Fisher y Hammer Films se convertiría en un binomio sinónimo de calidad y distinción. Pero antes de que se produjera este fertil maridaje entre la compañía creada por Michael Carreras y el cineasta londinense, este último se había labrado una sólida experiencia en el manejo de la cámara durante los años de la postguerra. En buena parte de los films de Fisher de esta primera época ya se advertía su interés por una planificación fundamentada en majestuosos trávelings laterales, aunque los temas tratados --generalmente intrigas policiales o de espionaje-- no se corresponderían con su posterior obra, la que le ligaría a la Hammer. Su paso por la Facilities Production (Colonel Bogey, To the Public Danger) y la Gainsborough Film (Portrait from Life, Song for Tomorrow, Marry Me!, The Atornished Heart, Extraño suceso) se entendía como un periodo prosaico en virtud de la asunción con un material literario que, por regla general, le era impuesto. Presumiblemente, de no comprometer su futuro laboral a la Hammer Films, Terence Fisher se hubiera reservado un nombre en la historia del cine británico por haber abordado thrillers o cintas policíacas en el marco de la Guerra Fría, mereciendo una similar atención crítica a la dispensada con Basil Dearden o Charles Crichton. No obstante, el debut de Fisher en la factoría Hammer con Chantaje criminal, una adaptación cinematográfica de la obra de René Brabazon Raymond (en arte, James Hadley Chase), parecía establecer una línea en común con las producciones de este género. Pero Carreras y su socio Anthony Hinds (o John Elder, su alter ego como guionista) repararon en la necesidad de convertir el sello Hammer en un equivalente de las producciones de terror de la Universal prolíficas en los años treinta. A Terence Fisher le fueron asignadas la elaboración de numerosas versiones o continuaciones de aquellos films que habían ocupado un lugar de privilegio en el mausoleum del género de terror a nivel internacional. La práctica totalidad de los referentes mitológicos que encierra el fantástico se dieron cita en la extensa filmografía de Terence Fisher, desde la licantropía (The Curse of Werewolf) hasta el vampirismo (Drácula, Las novias de Drácula) o el mito de Prometheo (La maldición de Frankenstein, The Revenge of Frankenstein, Frankenstein Created Woman, El cerebro de Frankenstein, Frankenstein and the Monster from the Hell). Era una fecunda dedicación al género de terror en su acepción más gótica que se había fraguado a partir de la revisitación del mito de Drácula en el título homónimo interpretado por Christopher Lee --al igual que Peter Cushing, pieza angular en el cuadro interpretativo de sus films--, que propiciaría una secuela, Las novias de Drácula, concebida para resaltar un fetichismo sexual que recorre una buena proporción de la trayectoria cinematográfica de Terence Fisher. Para esta producción que coincidía en el tiempo con el periodo de esplendor de la Hammer, Terence Fisher potenció si cabe aún más las posibilidades que le ofrecía el diseño artístico de Bernard Robinson, un guión con múltiples lecturas expresadas en el subtexto escrito por Jimmy Sangster, Peter Bryan y Edward Percy a partir del relato de Bram Stoker, la fotografía de Jack Asher (permutable con la del otro operador titular de la casa, Arthur Grant) y en especial, una milimétrica banda sonora a cargo del compositor Malcolm Williamson. A modo de ejemplo, la precisión con la que se acopla y puntúa la partitura musical a las imágenes en Las novias de Drácula denota el cuidado por el detalle que propugnaba la Hammer y que no encontraría mejor aliado que Terence Fisher en el apartado como director. Presumiblemente esta excelente comunión que se establece entre imagen-música en la mayoría de los films de la Hammer sea uno de los aspectos que haya merecido menor consideración crítica, en beneficio de reseñar la liturgia que acompaña a la inmensa mayoría de los títulos en los que Fisher participó activamente en su construcción, ensamblando un equipo de técnicos e intérpetes de primer nivel.
   
     
   

ENTREVISTA A JOAQUÍN VALLET RODRIGO, 
autor del libro TERENCE FISHER (Ed. Cátedra) 

Por Tomas Fernández Valentí
1) La primera pregunta Joaquin Vallet, autor de la primera monografia publicada en nuestro pais sobre Terence Fisher.es obvia: ¿por qué un libro sobre Terence Fisher?
Básicamente por dos motivos. El primero, porque es uno de mis cineastas preferidos. Y el segundo porque, a pesar de que su figura se ha revalorizado convenientemente con el paso de los años, todavía no existía un libro en castellano sobre Fisher. Lo cual puede hacernos ver que dicha revalorización ha sido más superficial de lo que pueda parecer a primera vista. Hay estudios excelentes sobre su obra publicados en varias revistas (Nosferatu, Dirigido) pero siempre centrados en unos títulos muy concretos de su filmografía. En lo que respecta al tratamiento íntegro de su trayectoria la ausencia de bibliografía es, en verdad, sorprendente.
 
2) ¿Por qué crees que la obra de Fisher ha tardado tanto en ser debidamente reconocida?
Quizá por el hecho de explicitar algunos elementos hasta entonces inéditos dentro del cine de terror (el sexo, la sangre) o el estar realizada en unos estudios, la Hammer, que jamás ocultaron su clara inclinación popular, ha provocado que la obra de Fisher fuera despreciada o directamente ninguneada en su momento. Aunque ello no difiere de la consideración que se tenía de otros cineastas como Alfred Hitchcock o John Ford, también poco apreciados hasta que la crítica francesa los situó en su lugar. Concretamente en el caso de Fisher creo que el reconocimiento de su obra se debe, en parte, a un factor generacional, de ahí que hasta hace relativamente poco su figura no se haya tenido en cuenta. También al hecho de que, en su momento, fuera incomprensiblemente comparado con otros cineastas como Tod Browning o James Whale, lo que hace ver muy a las claras la falta de perspectiva y la escandalosa miopía de algunos sectores críticos durante los años sesenta o setenta. Sectores quizá más preocupados por valorar el cine “de mensaje” o de qualité propio del momento que por prestar atención a propuestas más “triviales”. Lamentablemente, ello ha perdurado durante más años de los deseados.
 
3) ¿Y crees que hoy en día su carrera tiene, por fin, el prestigio que se merece, o compartes conmigo que quizá no del todo?
No solo comparto tu apreciación sino que, incluso, voy más allá. Siempre me ha dado la sensación de que el cine de Terence Fisher se aprecia de manera relativa. Como un divertimento atractivo y funcional, pero sobre el que no vale la pena detenerse para ver qué guarda en su interior. Prueba de ello es el escaso interés Peter Cushing y Terence Fisher labraron una franca amistad sobre la base de numerosos proyectos que trazaron en comun.que despiertan las producciones previas a 1957 (incluso las realizadas para la Hammer) o al hecho de que las películas posteriores a este año que no pertenecen a dichos estudios se dejen siempre de lado. Parece, por tanto, que la filmografía de Fisher se circunscriba solo a una decena de producciones, o que sean estas las que siempre se toman en consideración por parte del aficionado quien, insisto, las observa desde la superficie sin tener nunca en cuenta lo que los films dicen en realidad. Evidencia, para mí bastante clara, de que todavía no hay una conciencia clara de su verdadera valía.
 
4) ¿La displicencia y ligereza con que se había estudiado su obra hasta ahora, salvo honrosas excepciones, se debe a que se asocia a Fisher con un género, el fantástico, todavía considerado por muchos, digamos, “innoble”?
Innoble y cosas peores. El cine de terror es, para muchos, una especie de placer culpable. Algo de lo que muchos disfrutan, pero que no queda bien reconocerlo. También, no son pocos los críticos que expresan claramente su escaso interés hacia dicho género. Es decir, que en uno u otro caso el terror queda siempre como un campo marginal. Afortunadamente, los sectores que lo aprecian como tal son bastantes y, de hecho, la proliferación de festivales especializados es un hecho sintomático de la necesidad de reivindicación del género. Sin embargo, incluso en dichos sectores se tiende a la frivolidad, observándolo como ese mero divertimento al que aludía anteriormente. En verdad, salvo excepciones, es difícil encontrar estudios o publicaciones que traten el género como verdaderamente se merece.
 
5) Me ha llamado la atención de tu libro, gratamente, tu esfuerzo por extenderte todo lo posible en sus películas anteriores a su etapa en Hammer Films. ¿Intentabas cubrir una laguna sobre nuestro conocimiento sobre este director?
Uno de los objetivos principales que me marqué a la hora de escribirlo fue que esta primera etapa tenía que estar cubierta al máximo. El desconocimiento que se tiene de ella es casi absoluto y, de hecho, varias de las películas realizadas en estos años son muy difíciles o, directamente, imposibles de conseguir. Por ello mismo, escribir un libro sobre Terence Fisher y pasar de puntillas o, directamente, dejar de lado estas películas me parecía una incongruencia absoluta. En gran parte, porque esta ha sido la línea habitual en, prácticamente, todo lo que se ha escrito sobre el cineasta hasta el momento y era algo que quería evitar. La verdad es que hay cinco o seis films de este periodo que no he podido llegar a ver y, para su comentario, me he basado en los datos existentes. Los demás se pueden encontrar sin demasiados problemas aunque varios de ellos en condiciones bastante lamentables.
 
6) ¿Consideras que en esas películas previas a su especialización en el cine fantástico ya hallamos los rasgos de estilo que luego le harían famoso?
En varias de ellas, sí. Aunque en sus primeras películas de aprendizaje ya se observan detalles reveladores, Fisher nace como tal cuando dirige Extraño suceso, que resulta un título trascendental para su posterior trilogía vampírica. De iguaUn fotograma de "la suerte esta echada", titulo correspondiente a la etapa menos conocida de Fisher, previa a su asociacion con la Hammer.l manera, Stolen Face anuncia no pocos detalles de la serie sobre Frankenstein y, tanto Spaceways como Four Sided Triangle, exponen aspectos muy determinantes del diseño de personajes que llevaría a cabo años después. No se puede hablar exactamente de “estilo” ya que, en el fondo, la consecución de estos aspectos se debe a que los argumentos tratados daban pie a que se desarrollaran convenientemente. Pero sí hay una línea intencional o unas inquietudes determinadas que se encuentran presentes, en mayor o menor grado, en estas primeras películas y que Fisher maduraría convenientemente a partir de La maldición de Frankenstein.
 
7) ¿Su carrera anterior a la Hammer estuvo muy marcada por las directrices de las productoras para las que trabajó?
Por supuesto. Hay que tener en cuenta que Fisher, generalmente, se encarga de pequeñas películas cuyas exigencias de producción son muy concretas: escasez de presupuesto, rápida filmación, etc. Así que, en estas circunstancias, la aclimatación a las coordenadas marcadas por los estudios es casi absoluta. Cuando el proyecto se adhería más a sus inquietudes (caso de Stolen Face, por ejemplo) el cineasta podía aportar aspectos mucho más personales. Sin embargo, en películas como Wings of Danger o Kill Me Tomorrow, de argumentos poco estimulantes y con unas líneas de producción muy marcadas, poco podía aportar salvo su profesionalidad a la hora de situarse detrás de la cámara.
 
8) ¿Ocurrió lo mismo cuando empezó a hacer cine fantástico para Hammer?
Efectivamente. Yo lo expongo en algún momento de mi libro: si la Hammer se hubiera especializado en comedias, no estaríamos hablando de la revolución de Fisher dentro del género de terror. Eso es así y no hay que olvidarlo: Fisher se especializa en el género porque la Hammer también lo hace. Y una parte importante de su estilo se debe a las características estéticas que los estudios imponen, Peter Cuchsing, uno de los actores recurrentes en la trayectoria cinematografica de Fisher, intervino en "Las novias de Dracula", poblada en su ficha tecnica por reputados profesionales del medio. personificado en profesionales de la talla de Jack Asher en la dirección de fotografía, Bernard Robinson en los decorados o James Bernard en el apartado musical. Evidentemente, todo ello hubiera quedado en nada sin la capacidad de Terence Fisher para crear una atmósfera determinada y dotar las imágenes del contenido necesario para que sus películas fueran mucho más allá del simple marco genérico. Bien se podría decir, a este respecto, que Terence Fisher le debe tanto a la Hammer como la Hammer a Terence Fisher.
 
9) ¿Podría decirse que Fisher halló en este género el vehículo ideal para expresarse?
En parte. Fisher dijo en una ocasión que se sentía prisionero de su éxito en el género fantástico, lo que le impedía poder llevar a cabo algo tan sencillo como la filmación de una historia de amor. Por tanto, a tenor de dicha declaración, es evidente que algunas de sus inquietudes no llegaban a expresarse del todo dentro del marco genérico en el que con más asiduidad trabajó. Sin embargo, ello es lo que le confiere a su cine toda la complejidad de la que hace gala, ya que sus películas de terror no se conforman con dibujar en imágenes las historias de monstruos o vampiros expuestas en los guiones. El cine de Fisher integra elementos psicológicos, sociales, humanos… todo ello envuelto en un halo de perenne pesadilla que parece bucear en los estratos más recónditos del subconsciente. Por tanto, aunque el cineasta no llegara a expresarse como él hubiera deseado a tenor de su prestigio dentro del género, es evidente que la utilización que hace de los lugares comunes del mismo es con el fin de dinamitarlos convenientemente y exponer (aunque fuera de manera soterrada) los elementos temáticos que más interés le suscitaban.
 
10) ¿Fisher estuvo debidamente reconocido, profesionalmente o artísticamente, dentro de Hammer?
La Hammer era plenamente consciente del talento de Terence Fisher. De hecho, los proyectos más ambiciosos de los estudios (sobre todo entre 1957 y 1962) se le otorgan al cineasta en una prueba más que evidente de la confianza de la productora. Evidentemente, no son pocos los directores que mostraron su valía dentro de la Hammer, entre ellos Seth Holt, Freddie Francis, Don Sharp o Roy Ward Baker. Sin embargo, y aunque no pocos de los títulos de estoTerence Fisher durante el rodaje de "Frankenstein and the Monster from the Hell", su quinta y ultima aproximacion al mito creado por Mary Shelley.s cineastas sean magníficos, los estudios adquieren su nombre, su prestigio y su riqueza gracias, sobre todo, a dos películas de Fisher: La maldición de Frankenstein y Drácula, por lo que el nombre del cineasta (así como del equipo y de los actores con los que más frecuentemente trabajó) era sinónimo de calidad y resultados. Otra cosa distinta fueron los altibajos de la productora y sus más y sus menos con Fisher. Pero, aún así, películas como La gorgona o, sobre todo, El cerebro de Frankenstein corroboran que Fisher, para la Hammer, siempre fue una prioridad.
 
11) También me ha gustado de tu libro que, a pesar de tu admiración hacia Fisher y su obra, sabes mostrarte severo con alguna de sus películas si no te terminan de convencer, como por ejemplo su versión de La momia. ¿Querías, por tanto, que tu libro fuese, asimismo, una obra muy personal tuya?
Creo que toda obra es algo muy personal de quien la escribe. De hecho, sinceramente, no me gustan los libros asépticos que se dedican, simplemente, a aportar datos biográficos o de producción (al estilo americano que, la verdad, siempre me ha resultado bastante aburrido). Me gusta que se vea la mirada y el punto del vista del autor (coincida o no con el mío), que se plasme la visión que tiene sobre el cineasta o el periodo cinematográfico que aborda. En cuanto a La momia, el hecho de que sienta una profunda admiración por Fisher no quiere decir que los films que menos me convencen (además de este, están Sword of Sherwood Forest o El collar de la muerte, por ejemplo) tengan que estar valorados como sus obras maestras. Ninguno de ellos son malos films (para nada) pero sí están muy lejos de la enorme capacidad de sugestión que despiertan las grandes películas de Fisher, aunque La momia sí posee una serie de momentos (en especial, en su bloque final) de grandísimo nivel.
 
12) Por esa misma razón, a más de uno le sorprenderá que también rompas alguna que otra pequeña lanza a favor de films de Fisher mucho menos reputados, tal es el caso de The Horror of It All. Explícanos por qué.
Incluso Terence Fisher consideraba The Horror of it All su peor película. A mí me parece una obra deliciosa en la que Fisher pone patas arriba todos los elementos propios del género de terror que él mismo había ayudado a consolidar. Es una película muy pequeña, de apenas hora y cuarto de duración, filmada en unas circunstancias que, probablemente, a Fisher le recordarían demasiado sus años Un fotograma de "The Horror of It All", un film, segun Vallet, objeto de reinvindicacion.previos a La maldición de Frankenstein. De ahí, quizá, el poco valor que le concedía el cineasta. Sin embargo, la película propone una reflexión sobre el choque entre Gran Bretaña y Estados Unidos y el cambio ideológico que iba ganando terreno en la sociedad de los años sesenta que resulta ciertamente sorprendente para una película, en apariencia, tan limitada.
 
13) Para terminar, ¿esperas que tu libro contribuya, de un modo u otro, a que la obra de Terence Fisher tenga un reconocimiento mayor entre los cinéfilos, al menos en España?
Lo que espero es que el libro contribuya a que, quien conozca la obra del cineasta, vea en ella detalles o aspectos que le sirvan para comprenderla mejor y que, a quien desconozca su filmografía, le sirva como estímulo para zambullirse en la obra del director. Si ello, además, provoca una revalorización de la figura de Fisher, pues ya sería algo maravilloso.•
   
     
director  : 1973    Frankenstein and the Monster from Hell   [ Frankenstein y el monstruo del infierno ]
director  : 1969    Frankenstein Must Be Destroyed   [ El cerebro de Frankenstein ]
director  : 1968    The Devil Rides Out
director  : 1967    Night of the Big Heat
director  : 1966    Frankenstein Created Woman
director  : 1966    Dracula, Prince of Darkness   [ Drácula, príncipe de las tinieblas ]
director  : 1965    Island of Terror   [ S.O.S., el mundo en peligro ]
director  : 1964    The Earth Dies Screaming
director  : 1963    The Horror of It All
director  : 1963    The Gorgon   [ La gorgona ]
director  : 1962    Sherlock Holmes und das Halsband des Todes / Sherlock Holmes and the Deadly Necklace   [ El collar de la muerte ]
director  : 1962    The Phantom of the Opera   [ El fantasma de la ópera ]
director  : 1960    Sword of Sherwood Forest
director  : 1960    The Stranglers of Bombay
director  : 1960    The Curse of the Werewolf   [ La maldición del hombre lobo ]
director  : 1960    The Two Faces of Dr. Jekyll   [ Las dos caras del Dr. Jekyll ]
director  : 1960    The Brides of Dracula   [ Las novias de Drácula ]
director  : 1959    The Man Who Could Cheat Death
director  : 1959    The Hound of the Baskervilles   [ El perro de Baskervilles ]
director  : 1959    The Mummy   [ La momia ]
director  : 1958    The Revenge of Frankenstein
director  : 1958    Horror of Dracula   [ Drácula ]
director  : 1957    The Curse of Frankenstein   [ La maldición de Frankenstein ]
director  : 1956    Kill Me Tomorrow
director  : 1956    The Gelignite Gang
director  : 1956    The Last Man to Hang?
director  : 1955    Stolen Assigment
director  : 1954    Mask Of Dust
director  : 1954    Children Galore
director  : 1954    Final Appointment
director  : 1954    Mark of Dust
director  : 1954    The Flaw
director  : 1954    The Stranger Came Home
director  : 1953    Blood Orange
director  : 1953    Face the Music
director  : 1953    Murder By Proxy
director  : 1953    There's Company
director  : 1952    Four Sided Triangle
director  : 1952    Spaceways
director  : 1952    Mantrap   [ Flor de capricho ]
director  : 1952    The Gambler and the Lady   [ La suerte está echada ]
director  : 1951    Distant Trumpet
director  : 1951    Stolen Face
director  : 1951    Wings of Danger
director  : 1951    The Last Page   [ Chantaje criminal ]
director  : 1950    Home to Danger
director  : 1949    The Astonished Heart
director  : 1949    So Long at the Fair   [ Extraño suceso ]
director  : 1948    A Song for Tomorrow
director  : 1948    Portrait from Life
director  : 1947    Colonel Bogey
montador  : 1947    Master of Bankdam
director  : 1947    To the Public Danger
montador  : 1945    The Wicked Lady   [ La mujer bandido ]
montador  : 1944    One Exciting Night
montador  : 1944    The Hundred Pound Window
montador  : 1944    Candlelight in Algeria   [ La espía de Argel ]
montador  : 1943    The Dark Tower   [ Trágica sugestión ]
montador  : 1942    Flying Fortress
montador  : 1942    Tomorrow We Live
montador  : 1942    The Peterville Diamond   [ El diamante de Peterville ]
montador  : 1941    Atlantic Ferry   [ Hijos del mar ]
montador  : 1939    On the Night of the Fire   [ Mientras arde el fuego ]
montador  : 1938    Mr. Satan
montador  : 1936    Jack of All Trades / The Two of Us
montador  : 1936    Where There's a Will
montador  : 1936    Windbag the Sailor
montador  : 1936    Tudor Rose   [ La rosa de los Tudor ]
montador  : 1935    Forever England / Brown on Resolution   [ Cachorro de mar ]
montador  : 1933    Falling for You
   
     
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Editorial: Cátedra. 
Colección: Signo e Imagen / Cineastas nº 96.
Autor: Joaquín Vallet Rodrigo.
Fecha de publicación: septiembre de 2013.
297 pp. 11,0 x 17,0 cm. Incluye Filmografía y
Bibliografía.

COMENTARIO (Por Tomás Fernández Valentí): Resulta incomprensible que todavía no existiera una monografía publicada en España en torno al excepcional realizador británico Terence Fisher, un cineasta que no necesita presentación entre todos los amantes del mejor cine fantástico, género al cual, como es bien sabido, contribuyó generosamente con brillantísimas aproximaciones al grueso de figuras míticas del género producidas por la no menos legendaria Hammer Films. Sus tres películas sobre Drácula y el mito del vampirismo —Drácula (1958), Las novias de Drácula (1960) y Drácula, príncipe de las tinieblas (1965)—, sus cinco aproximaciones al mito del Moderno Prometeo perfilado por Mary Shelley —La maldición de Frankenstein (1957), The Revenge of Frankenstein (1958), Frankenstein Created Woman (1967), El cerebro de Frankenstein (1969) y Frankenstein and the Monster from Hell (1973)— y sus miradas sobre otros personajes icónicos como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde —Las dos caras del Dr. Jekyll (1960)—, el hombre lobo —The Curse of the Werewolf (1960)—, la momia —La momia (1959)—, el Fantasma de la Ópera —El fantasma de la ópera (1962)— e incluso Sherlock Holmes —El perro de Baskervilles (1959)—, pasando por temáticas como la búsqueda de la inmortalidad —The Man Who Could Cheat Death (1959)—, el paganismo —La gorgona (1963)— y la demonología —The Devil Rides Out (1967)— se bastan y sobran para otorgarle un merecido lugar de privilegio dentro no ya del fantastique, sino de la historia del cine en general.
Por fortuna, Joaquín Vallet Rodrigo ha tenido la feliz iniciativa de hacer frente a la nada fácil tarea de poner orden al notable caudal de la obra fisheriana, la cual engloba unos sesenta títulos rodados para cine y televisión entre 1948 y 1973, solventando con éxito la empresa. El resultado es este libro, núm. 96 de la colección Signo e Imagen/Cineastas de Cátedra, que viene a cubrir una notable carencia bibliográfica en lengua castellana, algo que, como digo, hacía ya demasiado tiempo que no se había llevado a cabo.
 
Una obra exhaustiva
 
    La primera virtud de Terence Fisher, según Vallet Rodrigo, es que aborda, de manera amplia y documentada, la parcela menos conocida y/o difundida de la filmografía de este cineasta, es decir, la que comprende desde su debut como director con Colonel Bogey (1948) hasta Chantaje criminal (1951), su primer film para Hammer. Contrariamente a lo que mucha gente cree, la dedicación de Fisher al fantástico no fue exclusiva durante toda su carrera, sino por el contrario fruto de un feliz “accidente” a raíz de su contratación laboral por el mítico estudio de Michael Carreras a principios de la década de los cincuenta. Pero, antes de que llegara ese momento, Fisher había rodado varios largometrajes para otros pequeños estudios ingleses de la época, y sus primeras incursiones (parciales) en los linderos del fantastique no se producirían hasta la realización de Spaceways (1952) y Four Sided Triangle (1952), estando compuesta su filmografía hasta entonces de films pertenecientes a géneros como el thriller, la comedia o el melodrama, destacando al respecto la excelente Extraño suceso (1949), una producción de la Gainsborough que figura codirigida por Antony Danborough (por más que Fisher fuera su único realizador) y el único film de su autor estrenado en España antes de la que sería su entrada triunfal en el cine de terror gótico chez Hammer: la excepcional La maldición de Frankenstein.
Buena prueba del interés y el esfuerzo de Vallet Rodrigo de no dejar cabos sueltos y arrojar el máximo de luz sobre toda la producción de Fisher anterior a su etapa gótica con Hammer reside en el hecho de que no es hasta la página 111 de la edición de Cátedra cuando el responsable del volumen habla, por fin, de La maldición de Frankenstein. Tras un capítulo de introducción/presentación, “Terence Fisher, autor”, cuyo título es lo suficientemente explícito sobre el carácter reivindicativo del texto, el libro analiza la obra de Fisher siguiendo un estricto orden cronológico en apartados como “Actividades previas” (que glosa los inicios del realizador en la industria del cine, sobre todo su notable labor como montador); “En busca de Frankenstein (1948-1957)”; “La revolución de la Hammer (1957-1962)”; “La Hammer y otros destinos (1962-1968)”, donde se habla de otros largometrajes firmados por Fisher fuera de Hammer, caso por ejemplo de El collar de la muerte (1962) —otra incursión en el personaje de Sherlock Holmes—, The Earth Dies Screaming (1964), S.O.S.: El mundo en peligro (1966) o Radiaciones en la noche (1967); y “Depuración formal (1968-1973)”.
    A diferencia de otros volúmenes de la colección Signo e Imagen/Cineastas, el Terence Fisher de Joaquín Vallet Rodrigo no separa los datos de producción de las películas y el análisis de las mismas (en la línea, poco más o menos, de los volúmenes escritos por Carlos Aguilar para esta misma colección, tales como su edición revisada de Sergio Leone, Clint Eastwood y Mario Bava), de manera que el resultado resulta, a mi entender, más compacto y agradable de leer. El autor recalca que uno de los grandes valores del cine de Fisher consistía en su forma de combinar tramas en las cuales el impulso sexual, su liberación y su represión según los casos, eran el motor narrativo para tramas visualmente resueltas por medio de una puesta en escena barroca y elegante, contundente y dinámica, que atendía tanto al contenido del plano y la composición de la imagen como a los movimientos de cámara. Todo ello está expuesto por Vallet Rodrigo con claridad y precisión, y aportando un punto de vista en el cual el rigor de la exposición y la incorporación de numerosos datos no está reñida con la opinión personal. Resulta de agradecer, en este sentido, que el autor del presente volumen “se moje” cuando es preciso, señalando aquellos títulos de Fisher que le parecen menos logrados a pesar de su buena reputación, caso por ejemplo de La momia; o que, por el contrario, se atreva a romper una lanza por películas por lo general desprestigiadas, como The Horror of It All (1964). Terence Fisher no es solo un estupendo ensayo y una vigorosa reivindicación de un gran cineasta, sino también una obra personal de su firmante y una invitación al debate y la reflexión. Bienvenida sea.•