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Georges Franju
     



 
  Fecha y lugar de nacimiento :
12 de abril de 1912, en Fougères, Ille-et-Vilaine (Francia).
  Fecha y lugar de defunción :
5 de noviembre de 1987, en París (Francia).
  Actividades previas :
cursa estudios de decoración escénica en París; firma el documental Le metro, en colaboración con Henri Langlois (1934); funda la asociación Le Cercle du Cinéma (1937), --nuevamente en asociación con Langlois--, para años más tarde pasar a denominarse Cinemateque Française; desarrolla labores de secretario ejecutivo de la federación Internacional de Archivos Cinematográficos desde los meses previos a la irrupción de la Segunda Guerra Mundial hasta el final de la misma (1938-1945); emprende una fecunda actividad como documentalista, al tiempo que desempeña su cometido como secretario general del Instituto de Cinematografía Científica (1949-1954).
  Otras actividades :
guionista.
     
    Lejos de proclamarse como un movimiento surgido por generación espontánea, la nouvelle vague contó con el apoyo de las instituciones culturales francesas en aras a la creación de una cinematografía autóctona de cariz renovador y que obtuviera una cierta repercusión internacional. A la estela de la nouvelle vague,algunos cineastas galos desprovistos de la formación teórica que les hubiera proporcionado su paso por la redacción de Cahiers du cinéma --François Truffaut, Claude Chabrol, Jacques Rivette o Jean-Luc Godard--, se amoldaron a los postulados de un cine con vocación rupturista respecto a forma y contenidos. De entre los noveles realizadores franceses que hicieron su debut en el campo del largometraje al final de los cincuenta, probablemente fuera Georges Franju una de las excepciones a esta línea de conducta mimética, ya que su percepción artística conectaba mejor con el "realismo poético" de los cineastas de los años treinta y cuarenta (Yves Allégret, Marcel Carné, René Clair) que con una necesidad por concebir nuevas fórmulas a través de la asimilación de una tradición parcialmente arraigada en el cine americano clásico. Sin el amparo institucional y la coartada que suponía haber estado adscrito a un mismo foro de debate --Cahiers du cinéma-- no resultaba extraño vaticinar que la travesía cinematográfica de Georges Franju sería breve. Un balance en el terreno del largometraje que ni tan si siquiera excede a su quehacer como cortometrajista, empero parece suficiente para delimitar los trazos más característicos de una obra inclasificable dentro del contexto de la producción europea en la década de los sesenta y setenta. Desde su primer largometraje, La cabeza contra el muro, George Franju mostró su apego por espacios aislados, chateaus y palacios alejados de los núcleos rurales y urbanos que evocaran la decadencia de la clase media-burguesa y al mismo tiempo, trataran de conferir un sentimiento de libertad para con sus personajes. Para Franju lo realmente importante era la captación de este espacio mágico en el que tienen cabida figuras simbólicas --los pájaros enjaulados en La cabeza contra el muro; la paloma que emprende su vuelo junto a la protagonista (Alida Valli) en las secuencias finales de Ojos sin rostro, o las máscaras de animales que cubren los rostros de los asistentes a una fiesta en Judex--, dejando en un segundo plano cuestiones como un poco estimulante cuadro interpretativo que tendría en Edith Scob la musa particular de la primera etapa del cineasta francés. Con Relato íntimo Franju empezó una nueva singladura profesional al prescindir de la participación de Edith Scob y de la popular pareja de guionistas y escritores Pierre Boileau y Thomas Narcejac (Ojos sin rostro y Pleins feux sur l'assassin). De esta ruptura con algunos de sus colaboradores, se desprende una voluntad por conferir a sus films un tratamiento más introspectivo de los personajes sobre todo femeninos --Thérèrse Desqueyroux en Relato íntimo y la princesa de Bormes en Thomas l'imposteur, ambas protagonizadas por Emmanuelle Riva-- aunque siguiendo fiel a un ideario poético-surrealista que le procuraba el universo literario de Jean Cocteau (Thomas l'imposteur), Emile Zola (El pecado del padre Mouret, en el que se ofrece las distintas mentalidades que anidan en la institución eclesiástica en el marco de la Francia de Napoleón II) o François Mauriac (Relato íntimo). Pero su carrera cinematográfica pronto se apagaría, en medio de la incomprensión y de la indiferencia de su nación, que no reconocía el valor de su obra como propia por su carácter excesivamente distante de la producción francesa de la época. El sino de un cineasta que rehuía de las modas y del que, a modo de acto premonitorio --dos años más tarde fallecería-- la XVIII edición del Festival de Sitges le tributaría un homenaje con la proyección de Judex. Un film que enlazaba con su prolífica actividad en el cortometraje --en concreto, Rencontre avec Fantomas, ya que en su origen el personaje central respondía a las señas de identidad del creado por Marcel Allain y Pierre Souvestre.
   
     
director  : 1973    Nuits rouges
director y guionista  : 1970    La faute de l'abbe mouret   [ El pecado del padre Mouret ]
director y guionista  : 1965    Thomas l'imposteur
director  : 1963    Judex   [ Judex ]
director y guionista  : 1962    Thérèse desqueyroux   [ Relato íntimo ]
director y guionista  : 1960    Pleins feux sur l'assassin
director  : 1959    Les yeux sans visage   [ Ojos sin rostro ]
director y guionista  : 1958    La tête contre les murs   [ La cabeza contra el muro ]