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Sidney Lumet
     



 
  Fecha y lugar de nacimiento :
25 de junio de 1924, en Fildadelfia, Pennsylvania (Estados Unidos).
  Fecha y lugar de defunción :
9 de abril de 2011, en Brooklyn, Nueva York (Estados Unidos), como consecuencia de un linfoma.
  Actividades previas :
se integra en el Yiddish Art Theatre a través de su padre Baruch; aparece en la obra teatral A Flag Is Born (1937) como actor; durante la Segunda Guerra Mundial desarrolla labores de comunicación en el Army Sgnals Cop; a su regreso ingresa en el Actors Studio; después de abandonar la prestigiosa escuela de interpretación americana funda, junto a otros artistas, la Actors Workshop; trabaja en la televisión como director de unos doscientos cincuenta espacios dramáticos o culturales (Goodyear Television Playhouse, Kraft Television Theatre, Danger, You Are There, Omnibus)(1950-1959).
  Otras actividades :
productor y guionista.
  Premios :
Oso de Oro del Festival de Berlín a la Mejor Película por Doce hombres sin piedad (1957); Nominado al Oscar al Mejor Director por Doce hombres sin piedad (1957), por Tarde de perros (1975), por Network, un mundo implacable (1976) y por Veredicto final (1982); Nominado al Oscar al Mejor Guión Adaptado por El príncipe de la ciudad (1981), junto con Jay Presson Allen; Nominado al Emmy al Mejor Director de Drama por Sacco-Vanzetti (1960-1961); Premio David Wark Griffith (1994); Oscar Honorífico (2005).
  Otros datos :
hijo del actor Baruch Lumet; padre de la actriz Jenny Lumet; autor del libro sobre el arte cinematográfico Making Movies (1995) / Así se hacen las película (1999, Editorial Rialp).
     
    Prolífico director surgido de la televisión americana de los años cincuenta, Sidney Lumet ha alcanzado una cifra similar de películas respecto a sus años dentro de la profesión. La ópera prima de Sidney Lumet Doce hombres sin piedad se reveló como un título ya mítico fundamentalmente por una suprema dirección de actores y en la honestidad de sus planteamientos, dos de los rasgos más característicos de este veterano cineasta. Veredicto final, El abogado del diablo o La noche cae sobre Manhattan también resaltan el interés de Lumet por los espacios judiciales, compartido por su devoción hacia las crónicas policiales (Distrito 34: corrupción total, Serpico, Tarde de perros), dos estamentos en los que se sustentan las democracias y que devienen un foco de corrupción latente. En medio de esta conciencia social, que se amplia al estamento militar (The Hill, Punto límite), Sidney Lumet se ha significado como un conpíscuo adaptador de novelas o textos teatrales de forma ecléctica, en el que confluyen autores de todo signo y condición —Agatha Christie (Asesinato en el Orient Express), John Le Carré (Llamada para el muerto), Eugene O'Neill (Larga jornada hacia lo noche), Arthur Miller (Panorama desde el puente), Anton Chejov (The Sea Gull)—. Probablemente esta dispersión temática ha impedido valorar en su justa medida a Sidney Lumet, un director que ha sabido utilizar una larga experiencia tanto televisiva como cinematográfica para desarrollar en los años ochenta una ejemplar relación de films de ritmo preciso y de una gran madurez narrativa. De esta forma, algunos de sus trabajos más personales se concentran en este decenio, desde Daniel —un proyecto largamente acariciado en base a un guión adaptado por el propio autor de la novela, E. L. Doctorow— o Un lugar en ninguna parte, una emotiva historia en la que afloran las relaciones paternofiliales, un tema que cobra un interés creciente en su filmografía (Buscando a Greta, Negocios de familia, Una extraña entre nosotros, La noche cae sobre Manhattan). Con la salvedad del thriller A la mañana siguiente, la obra de Lumet se ha desenvuelto en Nueva York, una ciudad que le ofrece una enorme variedad de localizaciones servidas por su habitual diseñador de producción Philip Rosenberg y fotografiadas por David Watkin o el polaco Andrzej Bartkowiak, el sucesor natural de otro colaborador fundamental en su primera época, Boris Kaufman. La longevidad de Lumet en el primer plano cinematográfico se debe a su capacidad por combinar cintas comerciales con obras de fuerte implicación personal, conjugando fracasos (Una extraña entre nosotros, Daniel)con sonoros éxitos(Negocios de familia, Network, un mundo implacable, un título profético sobre los entresijos de la televisión, tema asimismo abordado en Power). Si bien Lumet ha logrado un promedio de un film por años, también ha visto abortados una serie de proyectos como Double Cross, una segunda parte de El honor de los Prizzi o la adaptación de irreverente libro de memorias de Truman Capote Plegarias atendidas, que están exluídos de comentario en su proverbial manual sobre cine titulado Making Movies (Así se hacen las películas en su traducción española) y que el tiempo lo puede convertir en una obra de introducción al arte cinematográfico de obligada lectura.
   
     
director  : 2007    Before the Devil Knows You're Dead   [ Antes que el diablo sepa que has muerto ]
director-prod. y guionista  : 2006    Find Me Guilty   [ Declaradme culpable ]
director  : 1999    Gloria   [ Gloria ]
director  : 1997    Critical Care   [ En estado crítico ]
director  : 1996    Night Falls on Manhattan   [ La noche cae sobre Manhattan ]
director  : 1993    Guilty As Sin   [ El abogado del diablo ]
director  : 1992    A Stranger Among Us   [ Una extraña entre nosotros ]
director  : 1990    Q & A   [ Distrito 34: corrupción total ]
director  : 1989    Family Business   [ Negocios de familia ]
director  : 1988    Running on Empty   [ Un lugar en ninguna parte ]
director  : 1986    The Morning After   [ A la mañana siguiente ]
director  : 1986    Power   [ Power ]
director  : 1984    Garbo Talks   [ Buscando a Greta ]
director  : 1983    Daniel   [ Daniel ]
director  : 1982    Deathtrap   [ La trampa de la muerte ]
director  : 1982    The Verdict   [ Veredicto final ]
director  : 1981    Prince of the City   [ El príncipe de la ciudad ]
director  : 1980    Just Tell Me What You Want   [ Dime lo que quieras ]
director  : 1978    The Wiz   [ El mago ]
director  : 1977    Equus   [ Equus ]
director  : 1976    Network   [ Network, un mundo implacable ]
director  : 1975    Dog Day Afternoon   [ Tarde de perros ]
director  : 1974    Lovin' Molly
director  : 1974    Murder on the Orient Express   [ Asesinato en el Orient Express ]
director  : 1973    Serpico   [ Sérpico ]
director  : 1972    Child's Play
director  : 1972    The Offence   [ La ofensa ]
director  : 1971    The Anderson Tapes   [ Supergolpe en Manhattan ]
director  : 1970    Last of the Mobile Hotshots / Blood Skin
director  : 1969    King: A Filmed Record... Montgomery to Memphis
director  : 1969    The Appointment   [ Una cita ]
director  : 1968    Bye, Bye Braverman
director  : 1968    The Seagull
director  : 1967    The Deadly Affair   [ Llamada para el muerto ]
director  : 1966    The Group   [ El grupo ]
director  : 1965    The Hill
director  : 1965    The Pawnbroker   [ El prestamista ]
director  : 1964    Fail-Safe   [ Punto límite ]
director  : 1962    Long Day's Journey into Night   [ Larga jornada hacia la noche ]
director  : 1961    Vu du pont / A View form the Bridge   [ Panorama desde el puente ]
director  : 1960    The Fugitive Kind   [ Piel de serpiente ]
director  : 1959    That Kind of Woman   [ Esa clase de mujer ]
director  : 1958    Stage Struck
director  : 1957    Twelve Angry Men   [ Doce hombres sin piedad ]
   
     
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Subtítulo: La conciencia liberal del cine americano.
Editorial: 2001.
Autor: Christian Aguilera.
Fecha de publicación: septiembre de 2000.
342 pp. Rústica. 17,0 x 24,0 cm. Incluye filmografía, bibliografía e índice de películas citadas.
Editorial: T&B Editores.
Autor: Peter Bogdanovich.
Fecha de publicación: noviembre de 2008.
288 pp. 17,0 x 24,0 cm. Rústica. Incluye dos
pliegos centrales en papel couché con 55
fotografías en blanco y negro.

COMENTARIO (Por Tomás Fernández Valentí): Como ya tuve ocasión de apuntar en mi comentario de El director es la estrella. Volumen I, traducción castellana del libro del realizador Peter Bogdanovich originalmente publicado en 1997 en inglés por la editorial neoyorquina Alfred A. Knopf con el título de Who the Devil Made It, era de prever que a corto o medio plazo T&B Editores sacaran el Volumen II de dicha traducción, tan excelente como el primero. Y aquí lo tenemos: El director es la estrella. Volumen II es, como el anterior, la recopilación de una serie de extraordinarias entrevistas con otros tantos cineastas del Hollywood clásico. Y si en el primer volumen teníamos a Allan Dwan, Raoul Walsh, Fritz Lang, Josef von Sternberg, Howard Hawks y Sir Alfred Hitchcock, aquí tenemos, por este orden, a otra serie de excelentes realizadores a los cuales se les dedica, amén de una entrevista, un pequeño artículo introductorio: Leo McCarey («El irlandés loco»), George Cukor («El hombre ideal para el cine sonoro»), Edgar G. Ulmer («De la nada»), Otto Preminger («La inteligencia del espectador»), Joseph H. Lewis («El impresionista»), Chuck Jones («What’s Up, Honorary Doc?»), Don Siegel («El intelectual de la acción»), Frank Tashlin («La sonrisa de la zarigüeya»), Robert Aldrich, cuya foto ilustra la portada («Mortalmente bésame»), y Sidney Lumet («Hijo de Nueva York»).
 
Una interesante selección de entrevistados
 
    A diferencia del primer volumen, este segundo tomo carece de capítulo de introducción, dado su carácter de continuación del libro que le precede, de ahí que Bogdanovich pase directamente a las entrevistas. Otra particularidad de esta segunda entrega, y que le confiere una cierta personalidad diferenciada respecto a la primera, reside en que en esta ocasión la selección de realizadores entrevistados es más variada y variopinta. Así pues, si en el primer volumen la selección incluía una serie de realizadores fundamentales cuyas carreras se remontaban al cine mudo y principios del sonoro, en este nuevo libro los entrevistados representan, solos o en compañía de otros, diversas etapas de la historia del cine de Hollywood. Para entendernos, McCarey sería un representante, como los del primer volumen, de la «vieja guardia», seguido muy de cerca por Cukor; Ulmer y Lewis, grandes exponentes del cine de serie B, durante tanto tiempo olvidado; Preminger, un gran cineasta no tan reivindicado como se merecería, y Siegel, directores cuyas carreras se inscribirían, poco más o menos, a medio camino entre el final de la etapa considerada «clásica» del cine de Hollywood (finales de los cincuenta) y Don Siegel (en la foto dirigiendo a Clint Eastwood), presente en este libro de entrevistas confeccionadas por Peter Bogdanovich.prácticamente hasta la actualidad (la carrera de Preminger concluyó a finales de los setenta y la de Siegel a principios de la década siguiente); Aldrich, un realizador surgido precisamente durante los últimos coletazos de esa misma «época clásica» y cuya obra, que concluye asimismo a principios de los ochenta, puede considerarse prácticamente contemporánea, en cuanto ruptura con el estilo de los cineastas hollywoodienses que le precedieron; y Lumet, ilustre exponente de la que fuera conocida como «Generación de la televisión», que debutó en el cine a finales de los cincuenta y cuya carrera se prolonga, sorprendentemente, hasta la actualidad. Sobre todo, llama la atención la (feliz) inclusión de dos interesantes creadores, estrechamente vinculados entre sí: Frank Tashlin y Chuck Jones, el primero bien conocido por sus comedias de los años cincuenta y uno de los reconocidos maestros de Jerry Lewis, y el segundo, célebre realizador de espléndidos cortometrajes de dibujos animados y, junto con Tex Avery, un referente de la animación norteamericana fuera de la égida de Walt Disney; además, Tashlin también se inició en el terreno del cartoon, cuyo espíritu intentó transmitir, en ocasiones con gran éxito, a sus comedias.
 
Declaraciones memorables
 
    De este modo, este Volumen II, lejos de ser una mera prolongación del anterior, un «más de lo mismo», es una obra que prosigue el camino abierto en la primera entrega pero de una manera dinámica y evolutiva, dado que a través de las explicaciones de sus excelentes entrevistados ofrece sotto vocce un agudo retrato de la evolución histórica, social, ética y estética del cine de Hollywood respecto al esbozo ofrecido en el Volumen I. Ni que decir tiene que este libro casi se recomienda solo gracias, una vez más, al talento de Bogdanovich como entrevistador y a las formidables explicaciones que brindan los realizadores objeto de dichas entrevistas, de las cuales vale la pena, como conclusión, ofrecerles unos pequeños fragmentos, no sin antes recomendar fervientemente su lectura íntegra:
        «¿Le gustó hacer La vía láctea [The Milky Way, 1936], con Harold Lloyd?”. “No. Lloyd hacía de lechero, y nos tuvimos que pasar todo el rodaje bebiendo leche. Yo bebí leche contaminada y contraje tanta fiebre que tuvieron que sacarme del estudio en ambulancia. Así no tuve que terminar la película, afortunadamente. Estuve a punto de morirme, pero creo que valió la pena» (Leo McCarey).
    «¿Qué piensa de comentarios como: ahora que ha desaparecido la censura, Hollywood podrá hacer cine adulto por fin?”. “No sé qué coño significa eso de cine “adulto”. De verdad que no. ¿Salir con el culo al aire, a lo mejor? A mí me parece una puerilidad. Achucharse, besarse con la boca abierta —cuando no hay motivo—, esas cosas no funcionan. Me parece ligeramente pornográfico, y tampoco critico ese tipo de cosas, en su momento y en su lugar. Pero creo que para todo hace falta una escena y una situación. Cuando nos identificamos con los personajes y “después” hacen sus escenas de amor, eso sí es erótico» (George Cukor).  
    «La hizo muy deprisa [Damage Lives, 1933]”. “La mayoría de las películas de la [productora] PRC las hice en seis días. Imagínese: ochenta emplazamientos de cámara por día» (Edgar G. Ulmer).  
    «¿Qué fue lo que le interesó concretamente de Laura?”. “La sorpresa. Es que las películas de suspense dependen de que encuentres una sorpresa nueva. Hay pocos argumentos novedosos. Si conseguimos encontrar algo distinto, como en este caso, en el que una mujer a la que creíamos muerta se convierte automáticamente en sospechosa de asesinato al entrar en su propia casa… Eso ayuda» (Otto Preminger).
    «Cuando empezó a dirigir, ¿le influyó algún director”. “Claro. Uno. Willy [William] Wyler. Me veía sus películas veinte y treinta veces. Quería absorberlo todo. No le copiada, pero aprendí mucho de él, porque él hablaba de personas, de relaciones humanas» (Joseph H. Lewis).
    «¿Cómo surgió su concepto del Coyote?”. “Las personas esqueléticas siempre tienen los codos muy grandes, por eso al Coyote le dibujo con codos grandes» (Chuck Jones).
    «La mayoría de sus películas son muy violentas”. “Sí, pero lo que yo quiero esDe todos los entrevistados en esta segunda entrega, Sidney Lumet, "el hijo de NY", es el unico que sigue en activo. que la violencia sea “esencial” en la narración de la historia. No me gusta la violencia por la violencia: eso no lo llevo nada bien. Muchas películas se recrean en ella con cualquier excusa. Me parece de muy mal gusto y muy pobre como efecto dramático. Al final aburre; ni significa nada». (Don Siegel).
    «¿Qué tal fue dirigir la última película de [Dean] Martin y [Jerry] Lewis, Loco por Anita [1956]?”. “No se dirigieron la palabra en toda la película. Fue un asco» (Frank Tahslin).
    «¿Hay alguna diferencia intrínseca entre los cineastas americanos y los europeos?” “Creo que el problema es que no ven esperanza. ¿A quién le van a decir: “Si soy tan listo y he hecho esto, podría hacer una película de verdad”? ¿Qué posibilidades tiene uno de hacer una película no comercial? Ninguna. Y al final, estoy seguro, se resigna uno y dice: “Tengo que hacer una película en dos días y medio para la televisión, por tanto dinero; hay que acabar a las seis…”. Todos tenemos derechos a soñar, pero es un sueño imposible. No veo posibilidades de fructificación» (Robert Aldrich).
    «¿Cómo describiría usted el oficio de hacer películas?”. “Creo que es como hacer un mosaico. Se coge cada pieza y se hace lo que se puede con cada una; y hasta que están todas pegadas, literalmente, no se sabe si dará algo bueno» (Sidney Lumet).•